Monday, December 31, 2012

Réquiem para tu...

Así ha de acabar el año más random de mi vida. 2012, me recibiste entre amistades en Times Square y no tengo idea en dónde habrás de dejarme. Me apartaste de muchos, me acercaste a otros. Durante ti, viajé distancias enormes, baile, bebí, toque pies extraños, sentí lo que debe ser la vida y hasta me reencontré con Cristo.

Al final de ti he recibido noticias horrendas de tres amados. He pasado necesidades y tristezas. Nada que no pueda manejar, a fin de cuenta has sido el mejor de los 23 que he conocido. He de conservar tus reminiscencias con melancolía en especial a los camelos del norte junto a una que otra travesura.

Gracias por haberme cambiado, gracias por las hermosas personas que me permitiste conocer, gracias por hacerme sentir un adulto y gracias por no haber acabado con el mundo.

Ya mañana partirás y esto no es un hasta luego... Adiós... Adiós... Adiós...

-Lalo

Wednesday, July 25, 2012

The Super Road Trip!

     Esto sucedió luego de mi intercambio en la provincia de Quebec, Canadá.  Fue un viaje prácticamente improvisado con el fin de compartir con personas queridas por un mes más de lo estipulado. Mi madre no aprobó, nunca le pedí permiso. Mi padre, mi hermano y Tía Mery me ayudaron enormemente para que fuese posible, gracias.

     Ahora me dispongo a escribir en inglés con el motivo de compartir esto con mis compañeros, espero no sea un inconveniente:      

     …After the bitter feeling of leaving a place that served you as home and dropping Stephanie by the airport we (Me, Bruna, Antoine, Nòra) started a road trip.  Anthony, a good friend, offered to drive us from Sherbrooke, Quebec till Fargo, ND.  The time with him was amazing, funny and random.  I’m eternally grateful towards him because of that and so many things he did with that big heart of his. Later on Stephanie came across us at Canmore and Dennis at Las Vegas.
I’m not going to enter in details about this trip but you should know that it is one of the most important and happiest experiences in my life.  I was with good friends having an adventure plus we were using the Couch Surfing Community that means it was more real and close to the local people of North America.
              
     I’ll never forget this trip… well maybe when I get senile but never before that.
Now I’m sharing some pictures and I hope you to enjoy them but having in mind that they are not about places but about moments with friends I love.    






















Tuesday, July 24, 2012

De estudiante por el norte... parte 21


Así ya no estudio por el norte…

     Este ciclo ya sabía debía concluir.  Me he negado a escribir por una nostalgia placentera que me invita a no cerrar el ciclo de estudiante por el norte, como si de esa forma me fuera posible prolongar mi estadía allá.  Ya es tiempo de continuar, no solo por que han pasado ya dos meses con cuatro días desde mi regreso físico, también porque se avecina el fin de otra etapa en mi vida.  Ahora soy candidato a conclusión de grado de la Universidad de Puerto Rico en Cayey, para serles sincero la idea me aterra.  Por tanto forzarme a cerrar este capítulo es prepararme para este nuevo proceso de nostalgias e incertidumbres que será entrar en sociedad como bachiller.

     El último mes de clases en Canadá fue uno de grandes alegrías y si hubo tristezas como persona que soy ya las he mitificado.  Me llega a la memoria un noche en la que salimos a no sé qué, pero si a donde, Bruna y Yo.  Ese donde fue Tierra de Fuego lugar en que nos encontramos con Vivianita la ecuatoriana para a sorpresa nuestra salir a casa de Katja ya que ese día fuera su cumpleaños.  Un compartir tan sencillo y gratificante como ese cumpleaños es difícil de conseguir, y así disfrutando de la noche terminamos con guitarras, masas de pan para hornear en la fogata que daba a nuestros pies, amistades y un bizcocho extremadamente delicioso hecho en casa y sin harina alguna.  Al salir caminamos de regreso a la Universidad pensando muy ingenuamente que ese sería el fin de aquella noche.  

     Anthony nos recogió de camino. Tratamos de encontrar a Isabela  pero esta estaba estudiando en la biblioteca y se reusó a salir.  Pasamos a buscar a Antoine pero este tal parece se encontraba teniendo sexo en su recamara, fue muy divertido molestarle luego.  Stephanie se encontraba con Vincent (un amigo que nunca conocí) pero luego se nos unió y salimos sin rumbo esa noche.  Pasamos comunidades abandonadas, grandes campos parecidos a cualquier lugar sacado de una película de terror para luego terminar en Sherbrooke jugando en los puentes iluminados todos sabiendo que el fin estaba próximo.

     Esta conclusión es una memoria rota, por ente ni cronológica ni fiable como suelen ser los recuerdos que más que recuerdos son creaciones.  La enfermedad llegó y fuerte.  En cuatro días no pude salir de mi recamara pero gracias a Bruna, Gabriel y Mariela me recuperé.  Ellos me llevaron comida y bebidas que junto a su compañía y muestras de cariño me sirvieron para luchar contra el virus desgraciado. 

    En esas últimas semanas nos reuníamos prácticamente a diario y siempre había una excusa para visitar a alguien o ir a una barra.  Al final me hice muy amigo de Gabriel y le extraño;  Bruna siempre estaba ahí y mi vida no es la misma sin ella pero cada vez que salía con Philippe y Stephanie me divertía mucho más.  Con ellos dos todo era un trío de cortejos y camelos, un baile, masajes, risas y bebidas.  Hoy día me hacen muchísima falta esos momentos y ellos dos mucho más.

     Comparado con los que partieron a sus países el primer semestre, esta despedida fue menos dolorosa, pues, ya casi  todos regresábamos y los que permanecen se tienen entre ellos. Cuando recogía mi cuarto en una maleta y una caja de regalo mi cara de humedeció pero mi boca sonreía.  Mi ropa de invierno fue obsequiada a Tierra de Fuego para que ayuden a futuros estudiantes y preparé un libro con fotos para conservar con firmas de mis queridos compañeros.

    En mi último día dentro de Bishop’s University capte una presión en mi pecho.  Recuerdo compartir con muchos en Dewies y decir adiós.  Fui a NoPo y ayudé a Stephanie con unos paquetes; bebí una última cerveza con unos muchachos entre ellos Dennis, Pavel, Antoine, Erick y Jeremy. Luego regresé al cuarto de Steph donde estaban Mariela y Julia.  Luego de decir adiós a Julia fui a casa de Ben y dije adiós a Nathalie entre otros y salí a media noche a la sala común de Mackinnon, mi residencia.  Allí Isabela junto a Philippe, Mariela, Gabriel y luego Julia y Steph esperaron conmigo unas horas en lo que partía de ese lugar para no regresar.

     Como era el acuerdo subí a despertar a Anthony a las 3:00am quien nos llevaría al aeropuerto.  Isabela escribió en mi pie que nunca la olvidara y que permaneciera en su vida.  Phil me abrazó en un triste y cálido abrazo al cual no respondí como ameritaba y al día de hoy me arrepiento enormemente con la incertidumbre de no saber si le veré nuevamente. Fuera del edificio un gran grupo de compañeros aparecieron y todos un fundimos en un gran círculo internacional de ojos llorosos.  Niñas japonesas corrían gritando y llorando mientras todos nos prometíamos amistad y visitas que probablemente no ocurrirán.

     En el auto se encontraban Anthony, Stephanie, Antoine y yo. De madrugada conduciendo hacia el aeropuerto todos fuimos muy cuidadosos con que decíamos y que música aparecía en la lista de reproducción, esas dos horas fueron eternas y ni ver la alborada nos alegró luego de aquella perdida reciente…                                              

Saturday, April 14, 2012

De estudiante por el norte... parte 20


Something different today... hope you like it!
I'll try to do one better soon!


Monday, April 2, 2012

De estudiante por el norte... parte 19


¡Oh Patricio que he hecho!

           El 17 de marzo fue el día del que me habían advertido desde antes de llegar a Canadá.  Recuerdo a Gabriel hablando me de ese día en una presentación oral que ofreció en mi universidad y que cambió el rumbo de mi vida.  Este día también cambió mi vida y adquirí experiencias, que usualmente son adquiridas a temprana edad por todos en mi familia y por los compañeros de escuela, pero en mi caso no fue hasta estar estudiando por el norte, porque decidí pasar por la experiencia.

     Ese día estaba convencido de ir a un restaurant con mi amiga Anaïs pero le falle y terminé disculpándome en francés ya que gracias a mi estado se me era imposible hablar cualquier otro idioma.  El Día de San Patricio en esta comunidad es una demencia y formé parte de ella.  Lo que sucede es que en una crisis económica sucedida en Irlanda, Quebec fue el único lugar en brindarles una mano y recibió una gran cantidad de irlandeses en momentos de necesidad y los mismos permanecieron aquí.  Por esa razón en especial en comunidades cercanas a Sherbrooke hay gran influencia de la cultura irlandesa. 

     Cuando desperté a las nueve de la mañana ya habían personas borrachas y haciendo ridiculeces que ofenden a la cultura irlandesa.  A las dos de la tarde salí con unas amistades a caminar y para mi sorpresa las calles estaban cerradas los bomberos apagaban muebles que ardían en llamas y todo era una gran fiesta con música y muchísimas personas en plena tarde con el sol caliente en lo que fue un falso simulacro de verano.

    De visita en casa de Gabo el mexicano encontré a Bruna e Isa junto a el ya borrachos y me les uní con Steph que caminaba conmigo.  El lugar fue perfecto ya que me encontré rodeado de tantas caras conocidas y apreciadas que sé no veré en mucho tiempo.  Una multitud de conocidos pasándola muy bien en una fiesta que hasta un amigo irlandés viajo de Irlanda a Canadá solo por ese día y su camisa decía: “en caso de encontrar retornar a Irlanda” seguido con su número de vuelo.

     Al final del día terminé muy borracho, borre cinta por media hora y perdí mi capacidad de hablar en español o ingles terminando solo con francés.  Tomé tantas fotos que luego de colocarlas en Facebook todos terminaron preguntando cuando fue eso, pues, todos olvidaron lo que hicieron y todos estaban muy locos pero tengo que admitir que fue muy divertido. 

     Luego de esa fiesta dormí de 7pm  a 10pm me duche y seguí de fiesta con Steph y Phil hasta las 3am.  Hoy sigo avergonzado de fallarle a Anaïs y de haber perdido control por vez primera en mi vida.  Por otro lado ese día fue una experiencia nueva que me ha hecho crecer y me divertí en cantidad con personas que admiro y que por razones desconocidas para mi yo consiente amo.

     Cada San Patricio recordaré este año y les enviaré un mensaje a mis amigos.  Aun quedan fiestas por venir en especial estas semanas que son las últimas y mis ojos se humedecerán en abrazos pero disfrutaré porque sé que todas estas personas ahora forman parte de mi como lo hacen los que ya partieron hace un semestre y mis amigos de Puerto Rico y mis hermanos y familiares.                           

De estudiante por el norte... parte 18


Del mejor estereotipo, las cachetadas de la vida y la costa de mi cielo.
     Así como si nada el tiempo continúa respirando en su sueño ininterrumpido y me percato que me resta solo un mes de clases en el norte.  Las temperaturas mejoran y la vida parece retornar a lo fue por meses un desierto blanco.  Ayer me sentí desnudo y libre al poder salir con lo que normalmente consideraba mucha ropa en mi tierra y esos 8 grados Celsius me parecieron tan cálidos como un abrazo maternal o una noche de camelos.

     Conversando en Dewies a finales de febrero nos propusimos conocer el este del segundo país más grande del mundo.  Con mucha iniciativa todo quedo listo gracias a Bruna y su ardua investigación.  De esa forma viajar ahora me parece algo totalmente diferente, pues, esa semana creo fue el primer viaje real al que me he expuesto y la vida me dio una cachetada como las que recibí en mis primeros años de universidad.

     CS es una comunidad de personas interesadas en crecer culturalmente y conocer el mundo desde un punto de vista no turístico.  Así decidimos hacer cuentas en CouchSurfing y buscar un anfitrión que nos recibiera en su casa y nos mostrara el este de Canadá desde un punto de vista local.  Si, esa fue la locura, ir super lejos, un equivalente a ir de Puerto Rico hasta Alabama conduciendo, para quedarnos en casa de un desconocido y vivir con el varios días.

     El proceso de selección de desconocidos fue uno muy extrañó, pues, claro esta son desconocidos.  Leyendo la información colocada por ellos en la plataforma de CS terminamos con dos opciones en Halifax, Nueva Escocia.  La decisión no fue difícil y terminamos en casa de la persona más excéntrica y loca que he conocido en mi vida… lo elegimos a el sobre un abogado presumido que vive en un triangulo de cristal con sauna.

    El marino retirado, nudista, consumidor de marihuana “recetada”, polígamo y practicante de conductas sadomasoquista nos recibió en su casa junto a sus más de treinta mil libros y una pareja de franceses que se quedaban esos días.  El viaje fue extenuante salimos los siete amigos a las siete de la mañana y solo con dos paradas llegamos a casa de Wayne a la una y media de la mañana que sumado a que cruzamos la línea de cambio temporal hay que sumarle una hora a esa hora.

     Una vez en tan peculiar hogar rodeados de: libros, decoraciones de Halloween, un tubo de estríper en medio de la sala y todo tipo de juguete sexual imaginable, desde penes de plástico, disfraces y ganchos para colocar personas colgando del techo; simplemente comenzamos a reír como niños pequeños.  Para nuestra sorpresa el trató la situación como lo más normal del mundo y todos nos sentimos tontos e inmaduros.

     Esa noche dormí en la sala frente al tubo y junto a una maquina de tortura medieval,  Antoine durmió en el otro sofá.  En el segundo piso se encontraba Julia y Bruna durmiendo en el cuarto con la camilla de enfermera, mientras Philippe y Mariela durmieron en el cuarto con los disfraces y los aparatos de colgar personas en el techo. Esa noche Steph no se nos unió, pues, una buena amiga la recibió en su dormitorio de universidad. 

     En la mañana partimos temprano con nuestro excéntrico anfitrión a visitar un carpintero que le ayudaría a crear una base para colocar mujeres en los techos de cuartos de hoteles.  Mientras esperábamos por el carpintero decidimos caminar y disfrutar de la hermosa costa del atlántico norte.  Una vez el negocio acordado salimos a ver Peggys Cove una hermosa comunidad turística con una población de cincuenta personas aproximadamente y un majestuoso faro en las rocas.  El lugar es de por si muy peligroso puesto que el fuerte oleaje reclama un promedio de tres turistas por año arrebatándoles de las rocas.  Toda esa costa y comunidad de por si me parecía un encanto, todo es tan calmado que te dedicas a respirar y charlar con tus amistades olvidando cualquier tipo de preocupación.

     Wayne resulta ser un personaje muy respetuoso, atento y amante de Puerto Rico ya que durante su servicio militar paso sus mejores experiencias con lo que llama su familia; una familia que vive en fajardo y le recibían cada vez que estaba en la isla tratándole como a un hijo.  Él es nativo de  Newfoundland y Labrador al norte de Canadá pero ha vivido gran parte de su vida en Halifax.  Esa tarde fuimos al mercado de pescadores a comprar la cena.  Wayne nos cocinó langostas y nos ilustró la manera de comerlas.  En esos lares la langosta es la comida del pobre y plato típico equivalente a comer pasteles en Puerto Rico.

     La segunda noche Steph se nos unió, Antoine bailó en el tubo, Wayne se divirtió asustando a Mariela con máscaras, Philippe descubrió cosas extrañas y Julia vio el pene de Wayne por accidente cuando el mismo se sentó en el sofá con su bata de baño que utiliza cuando tiene visita.  De mañana salimos apresurados a visitar una reserva natural llamada Cape Split, lugar que ni Wayne conoce del todo.  De camino éramos ocho por lo cual Philippe terminó viajando sobre nosotros ya que él es el más flaco y el último en llegar a la van.  Gracias a eso le llamamos la novia ya que todos siempre esperábamos por el.  

     Vimos el efecto de las mareas, paisajes que me siguen pareciendo lugares míticos, comenzamos guerras de nieve, Mariela se calló mil veces y Cape Split es un maldito paraíso.  Una vez allí comenzamos a caminar bosque adentro y el musgo y los pinos me recordaron la película de Bambi.  Luego cruzamos riachuelos congelados, vi ardillas rojas y el bosque se comenzó a tornar en Narnia.  De la nada comenzó a nevar y todo se transfiguró en una experiencia inexplicable, si antes parecía tranquilo con aquella gentil nevada fue como caminar en un sueño.  Más adelante escuchamos al mar el sol salió con un brillo no caluroso y un acantilado increíble nos esperaba para ver una tarde que jamás ha de ser olvidada y comer queso con uvas mientras la brisa del mar conservaba mi cara de asombro.

    La mañana siguiente salimos a la ciudad de Halifax a visitar el mercado de campesinos pero ya había cerrado.  Era lunes y el mercado solo funciona los fines de semana.  Temprano nos despedimos de Wayne y desayunamos en un negocio de una familia de granjeros los cuales cosechan todo lo que venden.  Halifax no es un lugar bello por si pero las personas son extremadamente cordiales al punto que hasta incomoda porque no estamos acostumbrados a ese tipo de trato.  Son tan amables en ese lugar que todos los demás parecen no amables.  Ahora sé lo que significa bienvenido.  Ya este año había conocido dos personas así, Trudi y Erich para mi sorpresa ambos son de Nueva Escocia.  En la ciudad visitamos el Citadel y el edificio más antiguo que resulta ser una iglesia.  Una señora nos invito a la iglesia de san Paul y nos dio un tour gratuito.  Ese día descubrí que el gigantesco árbol navideño de la ciudad de Boston, que vi, es un regalo de Nueva Escocia (Halifax) por las excelentes relaciones entre las dos ciudades. 

     Resulta que Julia se molestó con el grupo porque ella es el tipo de persona que disfruta de los pueblos más que de la naturaleza.  El comprar chucherías y beber café en cafés es su concepción de viaje perfecto.  Ese día y prácticamente el resto del viaje ella fue un dolor como el tipo de dolor cerca del coxis.  Esa noche nos dirigimos a Cape Breton lugar que según sus habitantes es el lugar más hermoso del mundo y sin duda es uno de los lugares más hermosos del mundo y la sociedad que habita en el principalmente “Acadios” me resultó increíblemente interesante.  Los acadios hablan un francés mucho más peculiar que los quebequenses y casi incomprensible para los franceses.

     Esa noche nos quedamos en un hotel en Chéticamp.  De camino nos perdimos porque estaban construyendo en la ruta y muy frustrados, pues, era de noche llamamos al hotel para preguntar.  Los dueños del hotel nos fueron a buscar en medio de la noche y nos guiaron hasta el hotel.  Una vez allí nos trataron muy bien y luego nunca más les vimos, ella nos dijo que colocáramos las llaves en una mesita de noche y saliéramos cuando quisiéramos.  Ese momento fue como tener casa propia, el hotel tenia hasta yacusi y un bello paisaje.  En la mañana nos levantamos tarde y desayunamos en un restaurant familiar con mil viejitos rodeándonos y pocos jóvenes.  El trato nuevamente fue más agradable de lo esperado, esas personas son demasiado cordiales y amistosas.

     En la montaña descubrimos porque ellos llaman ese lugar el más hermoso del mundo y sentirnos insignificantes ante tanta grandeza y el océano congelado de frente a tan imponentes montañas; y estar rodeados de personas tan amadas solo te lleva a pensar que estas disfrutando de la vida.  En esa ruta que continuaba dejándonos boquiabiertos paramos para utilizar el baño pero tanto nevó las noches anteriores que fue imposible abrir la puerta y terminamos orinando en la nieve con nieve hasta las rodillas.  Luego tratamos de hacer un recorrido por uno de los trillos pero fue incomodo porque de ser atacados por coyotes  no podríamos defendernos por tanta nieve que nos dificultaba caminar y además tres personas se quedaron en el auto… en especial Julia que continuaba molesta.  

    De camino a la Isla del Príncipe Eduardo (PEI) tratamos de ir hasta un ferri que luego descubrimos no estaba funcionando por la temporada.  Tuvimos que conducir tres horas adicionales para llegar a un puente y llamar a nuestro anfitrión para decirle que no podríamos llegar y que por favor no esperara por nosotros para la cena.  Tratando de solucionar el problema fue un poco incomodo y paramos a comer en Mcdonals lugar que simplemente detesto.  Jeff nos esperó despierto hasta muy tarde y nos recibió con un biscocho de chocolate que el horneo para nosotros.  Su casa es como sacada de película con un árbol de navidad en natural en el exterior con luces y siendo azotado por el viendo invernal en una noche de luna llena.  En la parte trasera de su casa hay una habitación en cristal con chimenea y vista al árbol navideño y a la imponente pradera.  Él es simplemente un ángel que resulta ser veterinario.  Cuando nos mostró los cuartos donde moraríamos cada cama tenia toallas y un chocolate esperando por cada uno de nosotros y nos pidió que madrugáramos para al menos tener un desayuno junto a él.

     Esa mañana tuve un desayuno impresionante con pan horneado en casa y una fritata que simplemente me provocó sentirme incomodo porque tanta amabilidad me resulta extraña.  Nuestras caras simplemente eran de niños sorprendidos con un truco de magia.  De salida él nos pidió que estuviéramos de regreso para la cena con su esposa y una de sus hijas.  

     Julia se separó del grupo con tan negativa energía que hasta derramó un galón de jugo de china en la minivan.  Con ella partieron Mariela y Steph hacia Charlottetown.  Phil, Bruna, Antoine y yo seguimos la aventura hacia unas dunas y terminé en las costas de mi cielo y me despoje de toda ropa invernal y sentado en la costa recibí y sentí toda la energía de la tierra y fui muy muy feliz.  Yo simplemente amo mis nuevas amistades y puedo ser tremendamente insoportable e idiota con ellos y he descubierto tantas cosas y crecido con ellos.  Hoy hay un pedazo de mi corazón en cada continente de la tierra.

     Luego de la costa congelada salimos en busca de un faro en un acantilado, tan escondido que no hay carretera que llegue a el y tan oculto que el GPS no podía encontrarle. Yo le encontré y en el intento caí en un “lago” y el agua congelada entro en mi bota y cada paso mis piernas se sumergían en nieve y la corriente de agua me frisaba en alma y la risa se apoderó de mi rostro y mis pulmones no podían contener el aire y una pavera es poco comparado con mi risa esa tarde en PEI. Ya en tierra firme cruzamos por un sembradío y el viento capaz de movernos en contra de nuestra voluntad y artífice de un riachuelo que desembocaba en forma de cascada en el acantilado de barro colorado.  El viento es mi elemento favorito y nunca puedo explicar la sensación de libertad y bienestar que experimento al sentirle en especial a velocidades peligrosas tipo huracán.  El viendo nos condujo caminando sobre las aguas hasta el faro y luego de sonrisas y fotos los cuatro amigos regresamos hasta el vehículo y nuestros pies apestaron tanto que aun creo sentir la peste en algún rincón oculto de mi nariz.

     En la tarde visitamos Charlottetown y disfrutamos de tan colorido pueblito y compramos vino para Jeff en gratitud para encontrarnos con las tres chicas en la van y retornar a la casa a conocer la familia.  Para mi sorpresa la familia de Jeff no es tan amable como el… o lo son pero con intenciones no puras.  La esposa en una echona, altiva que solo quiere que todo el mundo piense que su hogar es el mejor y presumir de ello es su pasatiempo favorito.  La hija es bicha y media pero buena gente.  La esposa estaba cargada de una energía falsa y todo lo que habló conmigo me pareció manchado con hipocresía.  Me sentí muy triste por Jeff pero luego pensé que esa es su felicidad y que no todo ha de ser malo con aquella mujer tan vana y superficial.

     En la mañana fue momento de retornar a Lennoxville en Quebec y tanto dormí que nunca vi el puente para salir de la isla.  De regreso ya nos conocemos más y tenemos mucha más confianza todos con todos incluso Julia que luego de una semana del regreso menguo su coraje y sonríe a la vida como es debido.  La experiencia es inolvidable y los lazos de amistad cada vez son más fuertes.  Incluso en la enfermedad esos seres internacionales cuidan de mi y de mi parte espero no fallarles en un futuro. 

Thursday, February 16, 2012

De estudiante por el norte... parte 17


De un Mes y un Catorce de febrero no enfermizo

               La vida ha continuado y en un abrir y cerrar de ojos ya me quedan solo dos meses en este país del norte.  Ya me acostumbré a los que no están y he pasado momentos memorables con los que permanecen y los que apenas llegaron.  El invierno sigue siendo hermoso y una crisis económica a nivel personal me costó casi tres semanas sin alegría.  Hoy día me encuentro feliz y rasurado y con mil planes para esta aventura llamada vida.

               El patético episodio de tristeza me costó el primer examen de francés, que por no tener libro y estar triste sumado a mi desánimo e indiferencia a la vida resulto en fracaso del que duele.  En ese tiempo tampoco me comunique con mi familia y mucho menos escribí.  Otra cosa descubrí durante ese tiempo y es que me exijo demasiado.  Con menos de dos años de estudios de un idioma pretendo ser totalmente fluido.  Los extranjeros que hablan español casi aceptable han pasado más de siete años en esa faena, sin embargo yo espero ser un prodigio y conquistar un idioma en ocho meses sumergido en una comunidad universitaria de habla anglosajona.  Sin darme cuenta me estaba frustrando y mutilando sin percatarme de todos los logros que he adquirido.  Para comenzar es mi primera experiencia de vida en un idioma distinto y puedo decir que sé defenderme y expresarme en inglés mejor que gran porcentaje de los estudiantes de intercambio en esta institución.  Ahora tengo conocidos en todos los continentes y poseo una visión de mundo mucho más saludable y completa. A demás estoy disfrutando de un sueño que tenía desde sexto grado y ahora no me asusta el hacer una maleta y largarme solo a otro país por el simple hecho de expandir mis fronteras y conocimientos.   
        
               En este momento además de mi curso intensivo de francés estoy acudiendo a unas tutorías con la parisina más simpática, dedicada y divertida de he conocido.  AnaÏs es simplemente la mejor.  Sumado a eso cada día escucho música en francés y regularmente veo películas en el idioma.  De esa forma comencé a comprender el inglés per ello ahora me dedico a hacer lo mismo con el francés.  Mis cursos de artes visuales y arte digital son lo mejor que pude haber hecho ya que con ellos culmino mi minor en maestro de artes visuales; además siempre es un placer estudiar artes en especial por los alumnos en las aulas. 

               En estos días he visto pasto nuevamente, es marón pero es pasto.  Los cuervos regresaron de donde fuese que estuvieran y las ardillas salen de sus madrigueras, todos indicios de que la primavera está más cerca de lo esperado.  Por tal razón fui al Carnaval de Invierno de la ciudad de Quebec.  Ese sábado de carnaval fue el mejor momento que he pasado desde que comenzó el semestre.  En el carnaval vi las esculturas de nieve, los castillos de hielo, los mil y hermosos perros con trineos, bebí chocolate caliente, corrí en trineo, me deslicé montaña abajo dando vueltas en un tubo en fin disfruté del invierno.  El carnaval es en Quebec por lo tanto también salí de paseo por la ciudad que unos meses atrás me enamoró y reafirmé mis sentimientos por la misma. Luego en la noche visité un club nocturno y baile y vi bandas en vivo y baile más hasta que mis pies no podían más.  

               Los choques culturales siempre continúan y vi a una joven pasar frente a muchos en una fila para saludar a unas amistades y luego la misma luego de como cinco minutos dijo bueno me voy a la cola que no es justo permanecer aquí.  En Puerto Rico ese fenómeno es imposible.  De esa forma el día de San Valentín pasó y no vi a nadie comprando, nadie vendiendo pero todos celebrando el día con amigos y parejas, mientras miraba eso el Facebook me ilustraba el desastre y ridículo de los puertorriqueños en su misión por hacer más millonarios a los accionistas de Walgreens.

               Ya quiero regresar a mi patria y aplicar todo lo que he aprendido de esta cultura, compartir con mi familia y amigos, y obtener un trabajo lo más pronto posible.  Mis nuevas metas implican grandes ahorros y tengo que trabajar para eso.  Pero por el momento continuo estudiando por el norte y estos dos meses restantes amenazan con pasar sin ser percatados al igual que los dos pasados.                     

Monday, January 16, 2012

De estudiante por el norte... parte 16


De cómo -7 grados Celsius termina siendo algo cálido.

            Ya me encuentro en Canadá y puedo decir sin vergüenza alguna que al regresar a este lugar mis ojos se humedecieron de la alegría.  Ese sentimiento no es nuevo, pues, algo similar me sucede cada vez que regreso a Puerto Rico pero con mayor intensidad, es la emoción de saber que llegaste a un país donde se encuentra un especio que consideras tu hogar.  Quebec es un lugar que terminé amando sin razón aparente, pero me es totalmente comprensible luego de haber pasado casi un mes en los Estados Unidos.
 
            Tres grandes accidentes sucedieron en ese país colonizador.  El primer día me perdí y gaste casi doscientos dólares a causa de eso, el día de Navidad el frustrante problema de comunicación con mi amigo y la noche en el hostal me costó cien dólares y para terminar con broche de oro mi “amigo” alemán se sentó sobre mis anteojos destruyéndolos lo que me costó cuatrocientos cincuenta y cinco dólares y al son de hoy continuo esperando que se disculpe.  Esos tres accidentes sumados al itinerario previamente establecido me han dejado en la quiebra.  Hoy debo dinero a dos europeos, a la universidad y no tengo para pagar cuotas de mis cursos y mi libro de texto.
 
            El veintiocho de diciembre me encontré con Bruna mi amiga de Brasil y al verle mi rostro fue transmutado, un abrazo y feliz por dos días.  Ese día caminamos tomándonos del brazo para no perdernos en Nueva York, pues, en esos días he descubierto está más atestado que de costumbre.  Nos encontramos con Sam y visitamos el museo Guggenheim.  Ese fue un día perfecto y ellas dos están en mi corazón y sé que es algo que perdurará y trascenderá etapas de la vida de manera que un día cuando el alemán me esconda las cosas y me cambie la memoria, alucinaré con ellas sin tener rastro del tiempo, sentado en una mecedora tropical delirando con un invierno pasado.

            El día treinta recogí a los europeos y a mi amiga de Brasil fue un buen día.  El treinta y uno me encontré con mi pedacito de alma ecuatoriano y luego de un almuerzo todos nos hicimos tan insignificantes entre la multitud que en momentos solo sabía que estaba con mis amistades porque les agarraba de la mano.  Esperamos y esperamos y esperamos y esperamos y la noche llegó y luego esperamos y nos sentamos en la calle y vimos traseros en rededor nuestro y de la nada hablamos italiano.  La señora apareció de la nada y con solo su lengua materna se encontraba entre la multitud.  Agradezco a Ángel Emilio Torres donde quiera que se encuentre por enseñarme un poco de italiano y gracias a él me comuniqué y ella me dijo que de ir a Italia me iría bien.  Los artistas por allí cantaron y prácticamente no me enteré por la distancia y la multitud pero el año nuevo se acercaba.

            Tanto extrañé a mi madre ese comienzo de año, sin familia las fiestas son nada más que otro día.  Sin familia, sin padres no hay magia y cada momento que pasó sin mi madre me parece más y más soso.  He descubierto que el complejo de Edipo es muy cierto y de muy joven me enamoré dos veces y ambas eran tan expresivas como mi madre y tan alegres y extrovertidas como la misma.  La vida me pasa y continúo solo esperando que llegue la Ana Isabel de don Carlos Eugenio pero los cuentos de hadas no existen al menos no sin mil años entre medio y agraciada y lamentablemente para el resto del mundo mis padres están viviendo uno.  A veces creo que seré otro Fidela y simplemente les daré mi vida a ellos, como ya lo he hecho en ocasiones en las que me necesitan ateniéndome al fracaso con tal de verles comer y sonreír en una sala de emergencia.

            Al comienzo del año también pensé en mi amigo José, el ponceño alcohólico en Nueva York.  Es tan estúpido ver ferrar a la humanidad confiando en empresarios y corporaciones y temiendo de los victimas del sistema y el sueño “americano”.  José tal vez ya murió y sigo pensando en él y en la conversación que sigo tratando de descifrar antes de verle desvanecerse y ser sacado en camilla de aquel lugar.  Es de humanos hablar, sonreír y amar.

            Luego del confeti que nunca vi y un real abrazo a Natalia todo termino vacio.  Ese lugar atestado ahora era un mar de humanos con prisa de regresar.  Caminamos y dije adiós con dolor en mi corazón y con un agridulce en el alma que no me garantiza volverle a ver pero que me asegura hacer el máximo para lograr visitarle y perseguir tortugas que se creían extintas.  De esa forma caminamos hasta el sur, y esa isla ciudad caminé de norte a sur, y mientras todos dormían vi a la mujer de la nación que mucho tiempo atrás luchó por la libertad para luego odiar a Carter por hacer lo mismo.  Esa nación que me hace llorar de frustración y que por más que miro mi pasaporte no consigo sentirme parte.  De esa forma vi la mañana y aprendí si alguien quiere ser parte de tu vida, lo será. Así q no pierdas tiempo guardando espacio para quien no hará ni el mínimo esfuerzo en quedarse.  Porque desvivirme por quien nada merece brindando amistad incondicional a desconocidos.  La filantropía y empatía que corre por mis venas no sé encuentra en todos y sigo de Humanista desilusionado de mi campo de estudios.

            De esa forma continué y visité MoMA en prácticamente una hora pero tanto orgasmo intelectual y creativo no me permitió sentir coraje.  Luego me encontré con Japón y visitamos el sur de la isla ciudad ya sin anteojos y esa noche visité Broadway para salir con una sobre dosis de indiferencia que me permitió ser tan feliz como el “Honey Badger” y gritar y brincar en times square casi a media noche avergonzando a todos y disfrutando de ello.

            A Philadelphia no fui pero aun debo el dinero del pasaje, pues, estaba previamente separado y pago.  Al Distrito de Colombia fui y solo caminé sin saber a dónde y por más de cuatro ópticas pasé hasta encontrar una económica y ustedes ya saben.  Esa noche hablé con mi amiga Rosa por FaceTime y me fui a la cama sin saber del rumbo de los que allí fueron conmigo.  En la mañana traté de esperarles pero fue demasiado y seguí solo hacia lo que sería el mejor día del nuevo año.

            Ese día desayuné como rey y recolecté mi nueva visión veinte veinte.  Luego caminar en la capital respirar y sentir el verano estadounidense en enero del 2012.  Fue tan caluroso y soleado que recibí un bronceado, caminé y caminé y caminé y vi la tumba de Kennedy y sentí melancolía en el monumento de FDR ya que si no es el más grande es uno de los más grandes presidentes de la nación norteamericana y no me refiero a Canadá.  Gracias a él esa nación estuvo alejada del neoliberalismo por varios años y el Nuevo Trato mejoró la calidad de vida de muchos incluyendo a la del jibarito de Rafael Hernández y mi abuelo Cete.  Si tan solo todos los presidentes fueran una mezcla de él y Carter creo que ni fuéramos colonia. 

            Al final del día les encontré y el sueño me alcanzo leyendo.  De regreso a la estación de autobuses sentí tanto coraje al ver lo que vi que terminé escribiendo lo siguiente:

            “Es que me encabrona cada vez que veo la mono estrellada que "mash-up" con la puta pecosa. Puñeta nuestra bandera revolucionaria es azul cielo y la del Estado Libre Asociado de Puerto Rico es Azul Royal (color de la monarquía francesa y la bandera de Quebec). ¿Por qué carajos cada vez que veo la que se supone sea mi símbolo patrio tiene azul marino en el jodío triángulo? Puñeta mi gente qué pasa que no se percatan, tan enfermos estamos como pueblo? Nos Lo están metiendo mongo y nosotros con una sonrisa en la cara de pendejos, turísticamente bien en la colonia del encanto.     
                                                       
            Otro problema de comunicación me impidió llegar temprano para decir adiós y sin darme cuenta ya estaba en un bendito tren de regreso a Canadá lugar que tanto aprecio.  Que hermosos panoramas de regreso, que hermosos lagos y ríos congelados, las cabañas y todo.  Amo los trenes luego de tan hermosa experiencia, cabe resaltar que si, también me senté solo y aparte en ese viaje de diez horas.  

            Una vez en Montreal tomamos el metro y luego comimos cerca de la estación de autobuses para continuar el viaje a Sherbrooke y al fin de cuentas de New Jersey a mi habitación en la universidad me tomó veintiuna horas.  Una vez aquí mi roomate estaba dormido y sin mucho escándalo terminé dormido también.

            Hasta el día de hoy sigo siendo un nudo, pues, mis amigos no están aquí y mi círculo se redujo a cinco personas que no son tan impactantes como el anterior aunque si les adoro, pero como buen ser humano sé que nadie es reemplazable.  Este semestre si estoy disfrutando las materias en especial porque son artes y van dirigidas a mi maestría en educación de artes y lenguas.  Y me parece importante mencionar que amo el invierno tanto como al otoño  y este fin de semana lo he pasado cerca de los -30 grados Celsius y ya no deja de nevar.  Ya no hay caminos por más que tratan de limpiarlos y mis ventanas están totalmente congeladas.  Si colocas una bebida en la ventana en quince minutos es solo un pedazo de hielo.  Esta semana estará cerca de los -10 por lo que decimos que serán unos días muy cálidos.