De
la Feliz Navidad del Coquí Extraviado
Luego de
cinco maravillosos días vegetando con Apple TV y una cuenta de Netflix comenzó
lo que sería un fin de navideño. Primero
jugué a ser Santa recogiendo lo ya comprado en el mercado y luego fui artesano
con papel de construcción. Los
interiores del hogar en Navidad me fascinan y pienso postergar mis hijos hasta
lo más tarde posible, no sé si me entienden.
Para
Noche Buena, en la espera dentro de la esfera, logré llegar a Bronx con mi
prima. Siempre les recuerdo como una
pareja hermosa al nivel que son mi modelo a seguir para mi futuro. Son graciosos, atentos pero por más que
intento no me pude sentir bien recibido.
Por más bien que intente estar, algo me perturbaba es como un amor no
correspondido o simplemente la frialdad norteamericana. Al fin de cuentas hablé con mi familia y
conocí a un primito maravilloso.
Ya es
Navidad y temprano en la mañana estoy de pie tomando un desayuno y caminando
unas cuadras con el can. Al medio día me
encontraba en la parada del autobús y descendí en la 5ta Avenida cerca de
Bryant Market. Este fue mi segundo
intento en la ciudad de las ciudades y en un día de Navidad. En New York no existe la Navidad. Hay tantas cosas que tratan de representarla
y tantas tiendas abiertas y tantas personas en las multitudes errantes que
sientes cualquier cosa menos la Navidad.
Sin embargo soy un buscador nato y los lugares agradables son mi meta y
fin.
En
Bryant Market encontré una mesa y olvidé el mundo. Mirando los arboles y el sol reflejado en
unos edificios de cristal, sintiendo un clima “invernal” tan cálido como
Septiembre en Quebec y alejado de la multitud disfruté de Nueva York por vez
primera. Luego partí al Madison Square
Garden a esperar por mi falsa madre de África del sur, luego de una hora la vi
llegar sonriendo y mi día continuo mejor que cualquier otro día en los Estados
Unidos. Mil melancolías cruzan mi ser
con pensar que luego de este miércoles es posible que no le vea en varios años
y eso porque soy optimista en este aspecto.
En el Time Square solo pude seguir el consejo de mi amiga Natalia y me
entregué a la ciudad y sentí mi insignificancia entre tantos absurdos y
trivialidades. A mi amiga Natalia no la
he visto desde una húmeda despedida que destrozó mi corazón y realmente quiero
verle en especial en estos momentos en los que todavía es fácil encontrarle.
En la
prematura noche del invierno me percaté del detalle de haber perdido la
oportunidad de regresar en ese día a mi morada temporera. Luego de un problema de mala comunicación y haber
intentado no molestar terminé en HI hostle NY y Gordirio terminó en casa de mi prima
buscándome y la frustración me consumió. No lloré porque me mordía los dedos para controlar
la ansiedad y porque sé que mi amigo solo estaba tratando de ayudarme. Esa noche encontré a Thais en una mesa y todo fue
alegría pero no por mucho, pues, el problema de comunicación no me permitió disfrutar
del todo. Las sorpresas continuaron y al
próximo día Isabela apareció de la nada y pasé otro maravilloso día en Nueva York
y aunque no lo crean caminé de norte a sur el Parque Central y salí fuera compramos
desayuno/almuerzo y comimos sentados en una piedra junto a un estanque. Luego continuamos
caminando y al fin del día caminé desde la 106 hasta la 41 donde tome un autobús
y luego de dos largos días regresé a Nueva Jersey para caminar de Paterson hasta
esta casa donde me encuentro y amo caminar y extrañaba caminar y me siento como
queriendo caminar el resto de mis días en los Estado Unidos y dondequiera que me encuentre.
Oh que honor!! acabo de merecer una mencion en tu blog por primera vez, me siento honrada! :D Espero que continues siguiendo mi consejo.
ReplyDeletePD: "Humeda despedida" jajajaja
Ahora si estas hecho todo un caminante! :D Ahora caminar hasta Dorado no es nada jajajajajajaja! TQM!
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