Bishop’s University
Mackinnon 329, ese es mi cuarto. Por tal razón llegue directo a ese edificio,
por obra divina, a preguntar que rayete tenía que hacer para existir en esa universidad. Pagar obviamente, como en cualquier otro
lugar. Desorientado y un poco
desilusionado de Lennoxville, pequeño oasis anglófono en el cual se encuentra
la Universidad, pueblito rural, sencillo y prácticamente insignificante a cinco
minutos de Sherbrooke. Ese día gaste
tres mil y pico de dólares en lo que sería mi piso y mi comida por cuatro meses
no completos, pues, el espíritu navideño de Bishop’s les permite tirarme a la
calle en pleno invierno la mañana de la víspera del natalicio.
Una vez todo pago, el momento es de mudarme ese sábado 3
de septiembre del 2011. Me levante muy
temprano, tarde para el itinerario del día, con los ruidos de Gabriel
alistándose para ir al trabajo. Luego de
lavarme la boca recordé que debía prepararle café a Gabriel, antes de acostarme
a dormir le dije que lo haría. Por ser
muy tarde no hubo café, por el contrario una carrera escaleras abajo con mi
pesada, costosa y recientemente rota nueva maleta hasta estar fuera del
edificio. Seguido de esa extenuante
experiencia un simple hasta luego y gracias y así partí solo esa mañana hacia
mi nuevo “hogar” mientras mi amigo Gabriel hacía su rumbo al trabajo.
Sherbrooke abajo con mi maleta, un poco apresurado y muy
cansado, pues, la noche anterior estuve viendo música en vivo y caminando por
el centro, descubrí tener sentido de orientación. Seguí las señales y leyes del peatón y llegue
a esperar por el bus. Las mañanas son
tranquilas y frías pero llenas de un aire que te invita a reflexionar,
melancolía recordando a mi familia y nueva presión por el porvenir incierto.
Una vez en mi cuarto y todos los papeles ya firmados
descubro que estoy cansado y no tengo ni almohada ni siquiera con que
bañarme… Es tiempo de dormir en una cama
pequeña y sin vestir. Solo hasta que
llegue mi roommate.
-Hello Carlos!
- Hey Mac, nice to finally meet you.
De
esa forma llegó mi compañero de cuarto, prepa recién graduado de un
colegio. En otras palabras dispuesto a
beberse todo el alcohol del mundo si es posible, pues, precisamente esa es la
razón principal de querer estar en la universidad. Es un buen muchacho solo debe madurar claro está, eso es un proceso normal que por alguna
razón yo no pase al igual que muchos otros procesos normales. Regresando a mi
caso, me quede dormido a tal grado que ya no fue posible comprar nada, en este
lugar las cosas cierran temprano.
Al
otro día luego de escuchar el comentario de Mac acerca de como dormí como estrella
del rock (vestido y sin un lugar apropiado) me dispuse a visitar el Carrefour
De L’Estrie. Una vez en el centro
comercial compre en el supermercado jabón y esas cosas, aprovechando momentos
de práctica al hablar con la cajera.
Luego compre las cosas del cuarto.
De regreso a Bishop’s me bañe y participe de unas actividades
compulsivas de la residencia, conocernos, dinámicas y ejercicios parecidos a
los de los actores para ganar confianza en un grupo. Ese lunes se celebró el día del trabajo a
diferencia de que aquí, en Quebec, nadie trabaja.
Totalmente
acomodado y amando al máximo el plan de comida, es martes y llegó el momento de
matricularme. Filas, filas por doquier, muy
funcional y cada estudiante debe entrevistarse con personal departamental para elegir
sus cursos. Logré mi matrícula, filas, filas
por doquier, que diferencia filas y no multitudes, que diferencias muchos y no alboroto.
Una vez fuera fue momento de prepararse mentalmente
para comenzar estudios universitarios en inglés y francés en un ambiente ajeno,
con una cultura ajena pero con muchas ganas y ansias de que comiencen los cursos.
Es importante decir que ya a ese momento
el campus me había enamorado y el color violeta dolía en mis ojos, sin poder entender
una mascota cocodriliana de ese color hasta que Barney el dinosaurio pasó por mi
mente.
No sabes como me estoy riendo. Hasta a mi me confundió la mascota. Al igual que tu, entiendo a que te refieres a los procesos que la mayoría de los prepas pasan por y extrañamente por mi no pasaron o yo no pase por ellas! Esa es buena pregunta.. ¿Las etapas pasan por uno o uno pasa por ellas? :/
ReplyDeleteJejeje!
ReplyDeleteAuch! Sentí miedo y todo por ti! Bendito Carlitos, que mal que tuviste que pasar por todo ese revolú... y aun así, creo que lo que daño todo lo ocurrido aquí fue lo siguiente: NO HABÍA CAFÉ!!! COMO PLANEAS COMENZAR TU DIA SIN CAFÉ Y ESPERAR QUE TODO VAYA BIEN?! Y PARA COLMO, OFRECES CAFÉ Y NO CUMPLES!! BAD CARLI, BAAAD BAD CARLI! Pero pues, estas cosas pasan... no siempre se puede tener café y no siempre las cosas suceden como esperamos. Ten mucha fuerza y valentía. Esto es solo el principio y las cosas se pondrán mucho mejor poquito a poco... Mientras tanto recuerda que el cariño de todos aca te acompaña siempre =)
ReplyDeleteAHHHHHH!!!!!
~~Wandi~~