Monday, December 26, 2011

De estudiante por el norte... parte 15


De la Feliz Navidad del Coquí Extraviado

            Luego de cinco maravillosos días vegetando con Apple TV y una cuenta de Netflix comenzó lo que sería un fin de navideño.  Primero jugué a ser Santa recogiendo lo ya comprado en el mercado y luego fui artesano con papel de construcción.  Los interiores del hogar en Navidad me fascinan y pienso postergar mis hijos hasta lo más tarde posible, no sé si me entienden. 

            Para Noche Buena, en la espera dentro de la esfera, logré llegar a Bronx con mi prima.  Siempre les recuerdo como una pareja hermosa al nivel que son mi modelo a seguir para mi futuro.  Son graciosos, atentos pero por más que intento no me pude sentir bien recibido.  Por más bien que intente estar, algo me perturbaba es como un amor no correspondido o simplemente la frialdad norteamericana.  Al fin de cuentas hablé con mi familia y conocí a un primito maravilloso.

            Ya es Navidad y temprano en la mañana estoy de pie tomando un desayuno y caminando unas cuadras con el can.  Al medio día me encontraba en la parada del autobús y descendí en la 5ta Avenida cerca de Bryant Market.  Este fue mi segundo intento en la ciudad de las ciudades y en un día de Navidad.  En New York no existe la Navidad.  Hay tantas cosas que tratan de representarla y tantas tiendas abiertas y tantas personas en las multitudes errantes que sientes cualquier cosa menos la Navidad.  Sin embargo soy un buscador nato y los lugares agradables son mi meta y fin.

            En Bryant Market encontré una mesa y olvidé el mundo.  Mirando los arboles y el sol reflejado en unos edificios de cristal, sintiendo un clima “invernal” tan cálido como Septiembre en Quebec y alejado de la multitud disfruté de Nueva York por vez primera.  Luego partí al Madison Square Garden a esperar por mi falsa madre de África del sur, luego de una hora la vi llegar sonriendo y mi día continuo mejor que cualquier otro día en los Estados Unidos.  Mil melancolías cruzan mi ser con pensar que luego de este miércoles es posible que no le vea en varios años y eso porque soy optimista en este aspecto.  En el Time Square solo pude seguir el consejo de mi amiga Natalia y me entregué a la ciudad y sentí mi insignificancia entre tantos absurdos y trivialidades.  A mi amiga Natalia no la he visto desde una húmeda despedida que destrozó mi corazón y realmente quiero verle en especial en estos momentos en los que todavía es fácil encontrarle.

            En la prematura noche del invierno me percaté del detalle de haber perdido la oportunidad de regresar en ese día a mi morada temporera.  Luego de un problema de mala comunicación y haber intentado no molestar terminé en HI hostle NY y Gordirio terminó en casa de mi prima buscándome y la frustración me consumió.  No lloré porque me mordía los dedos para controlar la ansiedad y porque sé que mi amigo solo estaba tratando de ayudarme.  Esa noche encontré a Thais en una mesa y todo fue alegría pero no por mucho, pues, el problema de comunicación no me permitió disfrutar del todo.  Las sorpresas continuaron y al próximo día Isabela apareció de la nada y pasé otro maravilloso día en Nueva York y aunque no lo crean caminé de norte a sur el Parque Central y salí fuera compramos desayuno/almuerzo y comimos sentados en una piedra junto a un estanque. Luego continuamos caminando y al fin del día caminé desde la 106 hasta la 41 donde tome un autobús y luego de dos largos días regresé a Nueva Jersey para caminar de Paterson hasta esta casa donde me encuentro y amo caminar y extrañaba caminar y me siento como queriendo caminar el resto de mis días en los Estado Unidos y dondequiera que me encuentre.

Friday, December 23, 2011

De estudiante por el norte... parte 14


Little Boxes, Halo, Halo ¿Ahora Qué?

            Este es mi tercer día en el estado de New Jersey en los Estados Unidos de América.  Luz y Gordirio han demostrado ser más familia que la familia.  Sigo sin creer el tipo de familia que tengo y la desilusión colmó mi corazón en desilusiones que no deberían existir.  Mi problema es pensar que todo el mundo es tan atento y considerado como yo.  En mi caso es común ofrecerle mi casa hasta extraños descalzos, apestosos y de diferente trasfondo cultural e idiomático.  Bueno, nada más con el tema solo digamos que por mi familia casi duermo en las calles y no, no estoy aquí de vacaciones, esta es mi única opción.
 
            La última semana en Sherbrooke fue una de tristeza y melancolía.  Fueron partiendo uno a uno los seres que ahora llamo amigos.  Tratamos de compartir y disfrutar el mayor tiempo posible pero no fue suficiente.  Ahora parte de mi corazón se encuentra en Ecuador, Australia, Brasil, Alemania, Sur África y México.  Espero encontrarles en los inciertos de la vida y los ilógicos arrebatos del destino que trastornan mi “cordura”.  En estos días traté de razonar el porqué y qué carajos hago en Quebec, el porqué soy vegetariano y por qué me aterra tanto las relaciones amorosas al nivel de privarme por completo de sentimientos y oportunidades.  Ser un espíritu libre implica problemas y luchas, pues, en este mundo no existe la libertad.

            Hace una semana visité el hogar Racicot en la capital de Canada.  La clase media alta me parece una ridiculez.  No debemos permitir ser puestos en cajitas y sufrir el no ser lo que queremos ser por ser como “debemos” ser.  Ahora entiendo porqué estudia Mac y porqué administración de empresas.  Me sentí cómodo y bien pero a sabiendas de que aquel mundo es de apariencias y extrañe inmensamente la realidad de mi hogar en Puerto Rico, la sinceridad y espontaneidad de mi madre y el “sin cojones me tiene” de mi hermano.
 
            Ese viernes fue la primera vez que realmente compartí con mi roomate.  Fue interesante visitar el centro de Ottawa y mucho más ver una protesta y marcha del pueblo del Congo pidiendo intervención de Canada y EU en su país.  Ya tengo una billetera nueva y muy útil debo decir.  Esa noche terminé de paseo con los niños de los suburbios y vi el peor espectáculo imaginable en una escuela superior de la región.  Sigo pensando que soy realmente de otro mundo y doy gracias a Dios por el doble discurso de mi Madre, que siendo interesada les enseño a sus hijos varones a no serlo. 

            La mañana del sábado comenzó una aventura.  La Madre de Mac despertó temprano para llevarme a la estación de autobús.  Antes del Sol asomarse ese día, media hora de camino había recorrido hacia Montreal.  La estación de Montreal había sido remodelada lo que me hizo dudar de adonde había llegado.  A bordo de otro autobús seguí mi camino a Sherbrooke.  La cultura de Quebec es tan fascinante que en los viajes de autobús nadie habla con nadie, el autobús en un templo de reflexión rodante. 

            En la estación de Sherbrooke un café me sirvió de desayuno balanceado.  Esperé cuarenta minutos, el alemán y el marroquí se perdieron en el pueblo donde llevamos viviendo cuatro meses; justo al punto de sangrar por la nariz les vi caminar hacia mí.  Luego de llegar hasta el coche salimos en busca de la española.  Cruzamos la frontera y como predije sin saber que sería tan pronto regresé a Boston. 

            Cuando me dirigía a Ottawa el punto máximo de la ruta fue ver una lechuza atrapar un ratón por la autopista, de camino a Boston fue discutir acerca de mi país con el “Moro”.  Es tan difícil explicar que no somos libres pero algunos creen que si y que por más gringo que sea mi pasaporte no soy Estadounidense…  El mundo no sabe de nosotros a nivel político y luego de todo explicado les parece ilógico, pues, claro está eso es ilógico.

            La trasportación pública en Boston me pareció impresionante, útil y práctica.  Con los tres la pasé muy bien aunque un poco apartado.  El día del lunes fui el copiloto por mi increíble sentido de orientación que incluso me sorprende a mí.  En la tarde nos dirigí hacia la estación de autobuses en Boston y luego de una fría despedida pague un autobús hacia Nueva York.

            Bienvenido sea el caos.  Primero que mucho ruido hacen los estadounidenses, segundo cual es el punto de detenerse a comer en Mcdonals a mitad de camino y tercero mi iPod quedó sin energía.  En él tenía los mapas para moverme hasta Paterson en New Jersey donde los amigos me brindarían un hogar.  Perdido de noche con un gran equipaje y en la ciudad de las ciudades fue aunque fascinante, intimidante y terminé exhausto.  Traté de encontrar un lugar para cargar el iPod y comunicarme pero debido a la hora no fue posible.  Termine pagándome un cuarto de hotel y disfrutando una noche como no lo había hecho en mucho tiempo, ya estoy harto de no tener un espacio propio. 
            Al siguiente día Gordirio llegó en la mañana y me recogió y desde entonces siento la alegría de estar en un ambiente familiar y con personas que me recuerdan mis días en Torrecillas de mi pueblito Morovis.   

Saturday, December 3, 2011

De estudiante por el norte... parte 13


Blanco, Verde y Comida Chatarra

            No importa con cuantas ganas quieras, simplemente hay cosas y hay cosas.  Eran las seis de la mañana de un día sumamente frío sin embargo me encontraba afuera con una mochila esperando en un parking para partir a Estados Unidos.  Primero vi a mi madre africana brincando en la nieve y creando fotografías con mucha felicidad y ánimos.  Una vez los diez reunidos y removido el hielo de los cristales de los carros dejamos a Lennoxville detrás.

            Mi primer panorama totalmente blanco, en una mañana, observando las granjas y el despertar del sol fue una experiencia agradable; aunque siempre que mi madre de África conduce temo por mi vida, su narcolepsia es un factor que nunca sale de mi mente.  En una hora la frontera y lo primero que escuchamos fue que, gracias a Pedro salir del vehículo en busca de su pasaporte, los oficiales de la aduana salieron armados pensando que los íbamos a tirotear.  Estados Unidos gracias por la bienvenida.

            Del otro lado de la frontera la única diferencia son los rótulos en ingles.  Desayunamos en el estado de Vermont, fue una buena experiencia.  New Hampshire fue nuestro inodoro y Massachusetts nos recibió con un clima cuasi tropical y verdes praderas.  Boston me hizo disfrutar ese país que tanto influencia y controla a Puerto Rico.  Recordé mis cursos de historia,  me deje enamorar y caminé entregándome a una urbe moderna pero clásica.  Compré… que más se hace en Estados Unidos?  Solo en Puerto Rico se ve más niveles de consumismo.  En Canadá los mercados nunca están atestados.  Ahora si estoy listo para el invierno y para mi segunda visita a Estados Unidos en el mes de diciembre, compré pero con consciencia y solo lo necesario.

            En las calles se escuchan cánticos navideños, en todas partes escuchas español y se come comida chatarra.  Las decoraciones navideñas siempre me emocionan.  El hotel es redondo y nos brindó transportación un boricua de la Perla.  Harvard y MIT se encuentran en la misma ciudad, por ende de vez en vez te encuentras entre intelectuales.  En una noche todos salimos a un club nocturno y me mantuve en donde podía controlar todo, el lugar más vacio y lejos de la pista de baile.  Fue una buena noche en especial porque para nada seguimos el código de vestimenta para ese tipo de lugar. 

            En la tarde sentí coraje, mucho.  Todos se fueron por su parte y me dejaron esperando como persona responsable que soy.  Aprendí que debo ser egoísta en ocasiones y dejar de estar pendiente de que los demás sean felices.  Mi hermano ha tratado de enseñarme eso pero es un mal de familia gracias a la crianza de nuestra madre.  Por querer que todos estén bien me olvido de mí.

            De regreso decidí que en algún momento regresaré a Boston.  Nos perdimos un poco de la ruta, el frío aumentó, nos reímos muchísimo y como si nada la frontera.  Regresar a Canadá es un alivio y es muy fácil para nosotros que ya tenemos la visa.  Una vez en el Campus todo estaba verde. 

            Pasó lunes, pasó martes y el miércoles mi última clase fue en un bar.  De regreso, una vez me despedí del profesor encontré a Gabriel y lo abracé.  A Gabriel no lo veía hace varios meses.  Se quedó conmigo la tarde y en la noche fue la fiesta de despedida para los estudiantes de intercambio.  En Tierra de Fuego la pasé muy bien, me reí, vi a todo el mundo emborracharse, vi muchos ridículos pero es la mejor fiesta en la que he estado.  A estas personas las he aprendido a amar.  Sé que los echaré de menos pero la vida continúa y estoy seguro que en algún lugar del camino los encontraré.

            Ayer les regalé a mis amigas brasileiras el honor y la diversión de recortarme.  Que experiencia más divertida, reí y reí hasta las lágrimas.  Luego fue tiempo de decoración, galletas y película navideña en mi casa Mackinnon.  Continuo esperando otra nevada que parece no llegara y estoy muy satisfecho con mi programa de clases para el próximo semestre.  Me faltan dos exámenes y estoy seguro que fracasé el curso de Historia de las Comunicaciones pero eso no afecta mi promedio en Puerto Rico ni mi vida.  Gracias a mis dos grandes maestras Maribel Vélez y Miriam López sé que lo importante es lo aprendido y no las marcas.                                  

Friday, November 25, 2011

De estudiante por el norte... parte 12


De cómo en la vida hay altas y bajas

Antes de Halloween los estudiantes de la casa llamada “Tierra de Fuego” en el pequeño pueblecillo de Lennoxville organizaron lo que sería una noche española.  Ese día se hablaría en español.  Luego de ignorar mil invitaciones decidí ir, para mi sorpresa el lugar estaba vacío y terminé dando un curso de español conversacional a canadienses, lituanos, franceses y alemanes.  La experiencia fue gratificante, tanto, que la semana pasada regresé al lugar para una noche de comida francesa. Noche en la que irónicamente no comí.

He compartido con muchas personas, pero hace como un mes aproximadamente me he sentido muy solo, pensativo y melancólico.  El fin de semana de Halloween asistí a tres fiestas, ingerí alcohol, conducta que no practico regularmente, pero mi felicidad no me pareció del nada real.  Ese fin de semana disfruté la primera nevada en mi vida y grité junto a mis amigas de Brasil con una alegría que solo los habitantes de los trópicos comprenden.

La nieve es algo tan simple, sencillo, calmante y poderoso que el factor de su existencia me hace pensar en lo complejo de la Madre Tierra, cómo algo tan simple y pasivo tiene tanto efecto y es capaz de cambiar el paisaje y el ánimo de cualquier persona.  Justo ayer me encontraba haciendo ángeles y muchos me envidian por mi habilidad para hacerlos tan perfectos.  El día de hoy disfruté de una familia de ardillas jugando en la nieve, su habilidad de adaptación me inspira y siento que realmente mi cuerpo está hecho para vivir en el frío tanto como el de las ardillas. Por algo he de ser tan peludo.  Hace dos días luego de una noche en vigía y mil pleitos con mi amigo sueño y el ser irresponsable que me habita, junto con el Sol de la alborada una familia de venados se asomó por mi ventana.  Ese acto regalado por la naturaleza me cambió por completo y toda la oscuridad de mi mente se despejó por un instante.  Esos seres tan delicados y precisos al paso, cautelosos en el rumbo con solo dejarse percibir cambiaron una vida.

Oh Magog!  Esta expresión nació luego de un día poco común en el que una noche amigos de diferentes naciones deciden comprar boletos de autobús para visitar un pueblito conocido por ninguno.  Magog es el hogar del mítico Memphré uno de tantos seres que habitan las aguas de lagos mágicos en el mundo entero.  Luego de tomar el autobús este no dejó en el medio de la nada.  Esa gasolinera quedaba a dos horas de la montaña y a una de Magog.  Así nació la frase: “Oh Magog! ¿Dónde estamos?”

Luego de caminar por la nada, compuesta de todo, sentimos paz, jugamos con un cachorro de husky y descubrimos un lago.  Tal lago te permite mirarle y sentir tan hermosas energías que las horas simplemente pasan y solo explicas el fenómeno con el hecho de que en ese lugar vives en espacio pero no en tiempo.  Una vez de regreso a la dimensión tiempo y un buen café al estilo europeo junto a la larga caminata de regreso descubres que la vida muchas veces es buena.  El fin de semana que siguió a ese, la montaña nos esperaba, subirle no nos permite conquistarle, al contrario mientras más alto más te conquista la montaña al punto que en la cima ya le perteneces y solo eres capaz de disfrutar el panorama.  El Monte de Orford nunca ha sido conquistado pero ha conquistado a muchos. Yo soy uno de ellos.

Un día que no quiero recordar, pero maldita memoria la mía… fue en el cual entre a mi cuarto y todo me pareció distinto.  Nunca quise conocer la cultura canadiense tan bien, pero me encontré a mi roommate teniendo sexo y salí del cuarto lo más rápido posible.  Esa noche no dormí.  He tenido como tres días de ver películas en en grupo durante la noche, sin embargo la mejor de todas fue la noche de Black Swan porque luego de la película salí con Anaïs a ver un concierto de Jazz.  Ese día luego del concierto practiqué francés y me gusto que los nativos de la lengua gusten de mi acento en el idioma.  Aún tengo mucho que aprender, en especial vocabulario.  En uno de los bajones de ánimo descubrí que la falta de práctica en francés es un factor importante para mis tristezas momentáneas.  Vivir en la lengua inglesa se torna frío y depresivo con el tiempo, pues, hay tanto que simplemente no se puede expresar debido a lo práctico y poco poético del idioma.

El día de hoy, acción de gracias en mi tierra, me comunique con mi familia y disfrute de sus historias y quejas.  No pude hablar con mi hermano pero sé que ha de estar bien.  Luego de desayunar en la tarde me reuní con mi amiga estadounidense, con mi amiga alemana y por ahí encontré a mi faisana borincána para salir a ver la iluminación de lo que se supone es el árbol navideño más grande de Canadá.  En Sherbrooke escuchamos música y luego de una hora de espera frente al dichoso árbol al fin fue iluminado bajo la nieve precipitada sobre nosotros.  La experiencia fue agradable pero el lugar me pareció muy atestado.

Sigo pagando las consecuencias de mi tristeza y no entregue dos trabajos importantes.  Estoy preocupado por el asunto ya que no soy esa clase de persona ni estudiante.  De conocerme saben que me aterra el fracaso pero no tanto como para paralizarme.  Seguiré trabajando y los enviaré por correo electrónico, he faltado a mis cursos por mucho tiempo y pase días durmiendo diecisiete horas y llorando por cosas tan estúpidas como la desaparición de un salón.  Es tiempo de moverme hacia mis prioridades, ser feliz en el camino y volver a escribir.  Ahora tengo la mitad de mi matrícula para el próximo semestre; estoy decidido a hacer mi maestría en Montreal ya que es más económico que en los otros lugares que tenía pensado.  Mis vacaciones de invierno están planeadas y el día de viernes negro en mi tierra partiré a Boston para disfrutar un fin de semana que ahogará por completo todo rastro de tristeza.  A Boston me acompañarán mis libros, computadora y mi “yo responsable” para trabajar con los desmadres de mi “yo irresponsable”.                                                       

Monday, October 24, 2011

De estudiante por el norte... parte 11


Del baile, el arte, el día D y un puente.

De cómo terminé bailando, no tengo idea.  Lo que sucede es que no dormí en toda la noche haciendo un ensayo para la clase de Historia.  Ese jueves así, todo parecía parte de un sueño, me sentía como en esos en los que no controlas lo que haces pero lo recuerdas todo.  El café y la azúcar deberían estar prohibidos del todo.  Y más aun luego de mantenerme despierto por casi tres días, días en los que incluso recuerdo gritos esporádicos e involuntarios que gracias a dios suprimí durante mi informe oral.  Mi profesor de Historia ha de pensar que soy adicto al crack.

Ese jueves decidí ir al centro deportivo.  Todos los jueves en la noche se enseñan pasos básicos de diferentes tipos de bailes.  Cada jueves un representante de cada país demuestra un poco de sus bailes típicos.  Ese día en específico Pavel sería el maestro y los muchachos decidimos ir a mofarnos un rato.  Sin saber cómo comencé a bailar, casi puedo bailar vals, estoy a un paso de dominarlo.  La polca checa es peligrosa.  Tan peligrosa es la polca que la convertí en un verbo, sinónimo de herir.  Luego de polcarnos hasta más no poder fuimos a Dewies.  Ese lugar crea adicción, tanta que el sábado estuve en el todo el día.  Norton, una de las casas de Bishop’s University, es el lugar donde viven todas mis amistades.  Anduve por ese lugar como hasta las 12:30 de la mañana y sin razón aparente terminé en el Gait.

Gait es el pup de la universidad.  Ese lugar es una pequeña discoteca y tanto cansancio, tanto café y azúcar me llevaron a entrar a brincar bajo las luces al ritmo de la música electrónica.  Fue divertido, es la primera vez que disfruto en un lugar como ese.  Siendo sincero, es la primera vez que disfruté de bailar.  Ese día fue demasiado extraño.  Por fin logré dormir a las cuatro de la mañana del viernes, mi cama me extrañó desde aquel miércoles en la mañana.  Nunca fui a mi clase de francés.

Organicé una gira al museo y solo fueron cinco personas conmigo.  Las esculturas abstractas me dejaron con la boca abierta.  Luego vimos treinta años de historia en unas fotografías.  El museo de Sherbrooke es un buen lugar para ir, en especial porque el francés de la encargada me es totalmente comprensible.  El paisaje ya ha cambiado, el invierno cada vez más próximo es evidente y la grandeza del otoño se torna gris gradualmente. 

La segunda parte de la gira fue ir al cine.  Al fin fui al cine y con más de cuarenta personas.  Como siempre sucede con los grupos grandes, terminamos viendo un film sumamente comercial.  Aunque es aceptable porque ese film era el único en ingles.  El cine de Sherbrooke hace que Fine Arts en Puerto Rico parezca un lugar común y corriente y para mi sorpresa es más económico.  De regreso a Bishop’s, Dewies como siempre y luego me fui a dormir aunque terminé viendo series en mi cuarto hasta entrada la madrugada.
 
Ese sábado en la mañana todos estaban con resacas, dolores de cabeza y así por el estilo.  Yo fui la razón, por sacarles de Lennoxville.  Me pasé todo el día en Dewies, literalmente entre a desayunar y cuando salí ya era de noche.  Aprendí que el realismo mágico es solo mágico para el mundo aparte de Latino América, para nosotros es solo realismo.  Mientras aprendía de la historia de Ecuador y de como una madre superiora secuestró el cadáver de un político y le cambiaba de ropa religiosamente, a diario hasta el día de su muerte; y los derrocamientos y los arrastrados y los secuestros fingidos y tantas, tantas cosas…  siete horas sentado en un comedor hablando y hablando hasta simplemente concluir que nuestras tierras son mágicas, mis tías clarividentes y nuestra sangre poderosa.  Con mi amiga ecuatoriana siempre hablo horas y horas de los temas más variados y académicos.  El problema es que luego nuestro inglés no es tan fluido como de costumbre.

Una vez fuera de Dewies, Pavel y Natalia terminaron bailando frente a la biblioteca y Dennis llegó de su viaje con unos familiares.  Gracias a Dennis terminamos en Dewies nuevamente y luego vimos una película en la sala común de mi casa.  Luego muchos partieron a Norton pero yo permanecí en mi casa y coloqué una película de comedia, una vez terminó ya era tiempo de dormir.  Ese domingo al medio día iría a Coaticook un parque natural donde se encuentra el puente colgante más largo del mundo.

Una vez llegue a Coaticook, realmente no tenía idea de lo que encontraría en ese lugar.  Compré un boleto para la excursión y ver el puente por antojado, sin saber realmente en donde estaba.  El lugar es un refugio para amantes de la naturaleza.  Comencé a caminar y me uní a un grupito de brasileiras para recorrer el lugar.  En el puente brinque, brinque y brinque.  Muchos recuerdos pasaron por mi mente en ese instante.  En mi niñez solía jugar con mis hermanos en el puente colgante de Jayuya.  Luego de esa adrenalina y diversión… soy el loco esta vez en Canadá.  Rodar en las hojas de otoño, emocionarse por entrar a un túnel de mina, correr hacia una torre de madera en la que puedes observar todo el parque y mojarse en el rio no está catalogado como conducta apropiada de un adulto.  Tener a mi madre de modelo es muy divertido, me hace peculiar y si me creen loco no es importante porque la vida hay que disfrutarla al máximo siendo auténtico.  

De regreso me quedé dormido quedándole mal a Yu, se supone estudiaríamos de educación.  El día anterior por estar en Dewies hablando de historia les quede mal a Arnaud y Anaïs, iríamos al cine.  Cuando desperté invité a mis amigos, la francesa y el quebequense a ver una película en la sala común de mi casa y hoy lunes estoy a punto de partir a estudiar con Yu en la biblioteca. Tengo dos exámenes de medio término esta semana.        

Monday, October 17, 2011

De estudiante por el norte... parte 10


De la felicidad y las muchas manzanas


El pesimista se alimenta de la duda y casualmente la vida le sorprende, más, pobre del optimista desdichado y sus mil desilusiones.  Ya tomé mi tercera prueba de francés y para ser franco en este momento quiero ser pesimista.  Como con todo idioma al que me acerco mi comprensión oral es mucho más elevada que mis habilidades ortográficas.  En instantes como estos mi mente anda plena de recuerdos acerca de mi formación académica en primaria donde nunca terminaba de escribir, nunca obtuve “A” en los cursos de español y aun dudo de mi habilidad para escribir, por lo cual siempre acostumbro monitorear todo lo que escribo solo para asegurarme.  Escribir ensayos para cursos a nivel universitario en ingles también es un reto.  En Cayey escribir para cursos de inglés como segunda lengua es tarea fácil pero aquí necesito un nivel comparable con nativos y bilingües formados en un país que se encuentra entre los pioneros en la enseñanza bilingüe.


Viernes, luego de dos fines de semana viajando, comienza este week-end en Lennoxville.  El departamento de francés pagó un bus que nos transportaría hasta “Le gros Pierre” una granja local en donde se cultivan manzanas, frambuesas, fresas, uvas y calabazas.  Luego de terminar el examen en un día parcialmente lluvioso nos reunimos bajo un arco cerca de la iglesia del recinto.  Dennis y Lourdes se colaron en la actividad gracias a mi invitación.  Simon, mi profesor de francés recolecto doce dólares por persona para costear una cena y la actividad como tal.  Una vez en el bus escolar me senté a platicar con los compañeros pero tan pronto salí de Lennoxville me asomé por la ventana como perrito y me dejé conquistar por el otoño imperante.

Tan pronto llegué a la granja disfruté viendo las calabazas y unas figuras hechas de ramas.  Simon nos pidió le siguiéramos y una señora con belleza, solo en octubre,  nos recibió.  Nos sentamos todos en un colorido comedor en madera, decorado con duendes que habitan manzanas.  La decoración me motivó a verificar todas las manzanas antes de comerlas, por lo cual de verme hablar con una manzana antes de morderla con ignorarme es suficiente, no hay por qué alarmarse.  En la mesa comencé a relajar con Bruna y con Tomas, vecino de Lituania, un buen amigo con el que platico en la clase de francés.  Luego descubrí el porqué las personas aman las manzanas.  En Puerto Rico solo gusto de manzanas verdes, pues, literalmente las manzanas me parecen fon colorido.  En este lugar, donde todo lo que comí fue cosechado en rededor del comedor las manzanas son… disculpen no tengo palabras apropiadas para una descripción adecuada.  Luego de almorzar aquella ambrosia nos montamos en un vagón que sería movido por un tractor. 

Nos avían informado que no quedaban manzanas en los arboles debido a que el suelo se frisó y ese es el indicador para la recolecta masiva de manzanas antes de que pierdan su dulzura.  En mi caso, vi tantas manzanas que mis compañeros pensaban que estaba loco.  No me explicaba por qué ellos no las veían pero convencí a Tomas y a Bruna cuando recolecte una.  Ellos me siguieron y en menos de 15 minutos ya no podía colocar ni una manzana más en mi bulto.  Solo los que se me unieron recolectaron manzanas y solo yo las veía, les señalaba y les permitía pasar por la experiencia de recolectarlas.  Ellos concluyeron que soy un ser de la selva con talentos para le agricultura, yo continuo preguntándome cómo es que ninguno veía las manzanas. 

Encontré manzanas gala, rojas y amarillas.  Luego encontré fresas muy grandes y muy dulces, ellos pequeñas y sosas.  Compartí las fresas buenas con Tomas y Bruna.  Comí frambuesas y jugué con mariquitas y le hablé a una avispa muy grande.  Al hablarle a la avispa note algo similar entre mi comportamiento y el de mi madre, me enorgulleció y me avergoncé a la vez.  Luego descubrí las uvas, Tomas las probó y estaban amargas.  Cuando yo intente estaban dulces y jugosas le di a probar de las que yo recogí y el las disfrutó también y definitivamente me miraron extraño, hasta yo me sentí extraño.  Les dije que en el Caribe la vida es más dulce y mi Profesor me enseño la manera de comer esa especie de uva.  La presionas en la boca, bebes el jugo y luego comes la cáscara.

Luego solo yo disfruté de un tour en francés por la fábrica donde procesan las manzanas.  Los demás o no entendieron o no les intereso pero yo entendí todo y seguí a la guía en todo momento.  Fui un niño pequeño.  La señora de belleza solo en octubre, muy apropiadamente, nos hablo del día de brujas.  En la región es muy importante porque es la única oportunidad de demostrar no sentir temor de la muerte.  Luego la muy bruja ella comenzó a hablar en español. 

Ese día note cierta química entre Alemania y España y pensé en los reyes en común entre otras cosas.  Es divertido ser buen observador.  De regreso fui perrito nuevamente y vi vacas gordas literalmente.  En la Universidad me despedí de Tomas y caminé un poco con Bruna, Lourdes y Dennis.  Ellos planificaron cosas y no contaron conmigo.  Ese factor y el recordar que el próximo día el lucero de mis ojos cumpliría un año de vida me llenaron de tanta melancolía.  Además de la tristeza solo pasó por mi mente que haría con tantas manzanas, el bulto pesaba muchísimo y antes de irme la bruja me entrego una bolsa repleta de manzanas.

Coloqué todas las manzanas en la sala común de Mackinnon, mi residencia.  Luego me tire en mi cuarto dispuesto a hacer la depresión.  En el proceso me percaté que había pasado más de un mes de mi último abrazo.  El treintaiuno de agosto mi padre me abrazo en el aeropuerto de San Juan.  Que gregarios somos los puertorriqueños y que distantes e indiferentes son en el mundo.  Coloque un estatus en Facebook acorde con mi estado y muchos me animaron en especial Conni.  Ella me invitó a Sherbrook a compartir y me prometió un abrazo.

Falto de cariño me asee y partí hacia Sherbrook.  Un mal entendido no me permitió encontrar a Conni y ya que estaba en Sherbrook camine baje la lluvia hacia “Chez Charley” y comí ensalada y Poutine, practicando mi francés que fue pésimo y desilusionante pero me comunique.  Luego si quede con Conni y quedamos en “Si boire” el bar de estudiantes en la estación de tren abandonada que tanto me gusta.  Esperé por Conni y fui abrazado.  Luego la invite una cerveza, para mi agrado la mesera no sabe nada de inglés.  Ese día mi habilidad se bloqueo por la nostalgia pero nos entendimos, pues, utilice mi poco vocabulario para pedir dos tablas con los seis diferentes sabores de cervezas que hacen en el lugar.  Conni se sonrió de mi intento de comunicarme, yo ya estaba feliz por la oportunidad de exponerme a una situación como esa.  Luego de una muy amena conversación y las seis cervezas, un empleado llego a recoger los vasos, su francés lo entendí como si fuera español, me reí de su comentario, le hable el entendió y me contesto, le ayude con las tablitas donde vienen las tazas de cervezas y le agradecí y el a mí.  Conni me hizo a observación de que hablé con él y luego de dos intentos de francés no tan gratificantes, el tercero fue bueno.  Lamentablemente fue el poco de alcohol en mi el que me ayuda con la fluidez en francés e inglés.

Luego me sentí muy feliz porque Dennis me envió un mensaje procurándome para que me les uniera.  Tome el Bus con Conni hacia Bishop’s y nos encontramos con Cecilia, francesa que conocemos, que regresaba de un concierto de Jazz.  Una vez en Bishop’s University intente entrar a la residencia donde se encontraban los internacionales pero no pude.  Me conecté en Facebook y solo encontré a Moya de Alabama.  Ella se encontraba en mi residencia.  Me despedí de Conni con otro abrazo y me dirigí a mi residencia.

En la sala común se encontraban otras amistades entre ellas Moya, Sam (mi madre africana) Nathalie y Jorge.  Estaban viendo una película y comiendo de las manzanas que había dejado en ese lugar.  Mac mi “roomie” estaba en la sala y me saludo muy entusiasmado y me dio una cerveza.  La película no me interesó para nada y Lilliana Lee me escribió que me comunicara con ella.  Hablé con Lee y a la una de la mañana Lourdes me pregunta que donde estaba.  Ella me abrió la puerta de Norton y Pollok, residencia donde viven todos los internacionales con los que realmente disfruto.  Me enteré que activaron la alarma de incendios esa noche con “estrellitas” cantándole cumpleaños a una compañera.  Antoine estaba muy, muy ebrio y el cuarto muy caluroso.  Reflexioné en la vida y en lo bien que la pase esa noche sin ellos.  En cinco minutos me fui y me amanecí viendo “Modern family” y a “Sheldon”. 

El sábado trate de estudiar, lo juro.  Me escape de la biblioteca y me fui con otra Cécile al centro comercial.  Con ella practique francés y en el bus perdí por completo el interés que tenía en una chica muy hermosa de Francia también  que se sentó frente a nosotros y me dirigió la palabra por vez primera.  Cécile practicó su español conmigo y de regreso luego de comprar mis ropas térmicas la avergoncé cantando en voz alta en el bus. 

De regreso me invitaron a salir en la noche pero terminamos en una residencia de la Universidad, la de nenes riquitos.  No me sentí cómodo en ningún momento al punto que ni hable por más de una hora.  No sé exactamente que había en la atmósfera pero algo me incomodo.  Luego platique un poco con Dennis y Lourdes y me fui.  En ese lugar estudie de todas las materias en mi mente y me senté en el suelo junto a mi madre africana. 

Hoy escribí para una clase, aun tengo mucho que hacer.  Participé en la creación de una fotografía que trata de la soledad entre la multitud y me sentí identificado.  Luego jugamos en el estudio fotográfico posando de forma graciosa.  Mi madre africana disfrutó de café Yaucono y por alguna razón desconocida comencé a hablar de los “Teletubbies” en Dewies Hall el comedor donde tanto tiempo permanezco.

Mientras se acercan las fechas límites para los trabajos y estoy tranquilo.  El sábado hablé con mi familia y eso me da fuerzas para adaptarme a cualquier cosa.  Mis hermanos están bien, mi madre se extenúa en alegría con cada llamada y escuché a mi Tía Mery que tanto quiero y me ha ayudado, también a Kathy, prima que tanto aprecio.  Muy importante además escuche a Papa reír, por lo cual sonreiré a ojos húmedos cada momento que su risa cruce por mi mente.

Friday, October 14, 2011

De estudiante por el norte... parte 9


El Rapto

     La semana de clases transcurrió y me enteré por un grupo en Facebook que estaban planificando un viaje a Toronto, las Cataratas y Ottawa.  En Canadá el Día de Acción de Gracias es celebrado el primer fin de semana de octubre, por lo cual, fue un fin de semana largo.  Bruna una buena amiga me invitó personalmente al viaje, pues, necesitaban alguien para completar el grupo.  Nos reunimos en Dewies una noche luego de tomar el segundo examen de francés, el desorden desastroso que se formó me tentó a no querer ir.  En vez de retirarme solo informe que lo que decidieran, me dejaran saber ya que yo no presentaba ningún problema.  El punto es que quería dar un paseo y así fuera a las Cataratas del Niágara o a danzar frente a un grifo soltando agua fría, iría.

     El viernes 7 de octubre llegó y esa tarde saldríamos camino a Toronto.  En la mañana tomé mis tres horas de francés, desayuné, recogí mis “motetes”, busque mi lonchera de almuerzo en Dewies y me reuní con el grupo a esperar.  Catorce personas no es cosa fácil, en especial si no hay un coordinador o un “líder”.  Saldríamos en dos autos familiares, minivan, a las dos de la tarde.  Terminamos partiendo a las tres y media, para la cultura puertorriqueña eso ha de ser totalmente normal, aquí si se dice a las en punto hay que estar cinco minutos antes, de lo contrario se puede apreciar el desespero cuasi coraje o coraje cuasi ira de las personas.
 
     En la minivan negra se acomodaron cuatro alemanes, un francés, una española y una mexicana.  En la negra nos acomodamos una brasileira, una belga, una alemana, una estadounidense, una sudafricana, una francesa y yo entre todas las mujeres.  El viaje fue extenuante, como no salimos a tiempo el tránsito de Montreal fue un obstáculo que agrego dos horas adicionales a un viaje de ocho horas.  De camino en el vehículo familiar fue muy gracioso ya que nos hicimos pasar por hijos de Sam, ahora sigo haciéndolo y es muy gracioso.  En diez horas nos detuvimos dos veces para usar el baño una y la otra para comprar combustible.  Con esta información podrán pronosticar el estado de mis piernas y trasero dolorido luego de todo un día en la minivan.

     Con mucha hambre, a la una y pico de la mañana nos perdimos en Toronto.  El plan era encontrar el edificio donde vive una tía de Bruna, pues, Bruna pasaría el fin de semana con su familia.  ¡Que muchas veces vi los mismos lares esa noche!  No debe sorprender la decisión colectiva de odiar a Bruna.  Luego de encontrada la familia y salido de Bruna, que luego descubrimos que es imposible odiarla, no teníamos idea de cómo encontrar el hostal donde permaneceríamos tres noches por setenta y cinco dólares.  Luego de pasar mil veces por la misma vía entramos al centro de la ciudad.

     Toronto es el Nueva York de Canadá.  No me gustan las ciudades modernas pero me es interesante visitarles.  Muy cálido estaba el ambiente y fue muy gracioso ver tanta pero tanta actividad a las tres de la mañana.  Parecía la suma de siete avenidas universidad de Rio Piedras los jueves en las noches.  Fue muy jocoso ver mujeres muy ebrias, casi desnudas y en tacos con los que ya no podían caminar.  El fenómeno es comparable con una pasarela de moda de la MDA.  Así me encontraba frente a un McDonald a las tres y veintiocho de la mañana mirando ahora la CN tower entre los edificios.

     El hostal apestaba a pies descompuestos pero me pareció agradable, económico y cómodo.  Esa noche dormí con Conni, Lourdes y Dennis en la habitación 309.  En la mañana luego de un pan cake con sabor a jabón decidí cambiar de minivan.  El grupo con el que viaje al día anterior se dispuso a visitar el barrio chino y otros mercados, el visitar mercados no me interesa para nada.  Así que partí a ver las Cataratas del Niágara con Gilles, Lourdes, Dennis, Roxy y Conni.  Con ellos desfruté muchísimo y las Cataratas son hermosas en especial si tomas el barco que te acerca a ellas.  El sentir tanta energía y frescura te llena de una emoción y felicidad que te hace ser niño por un instante, olvidas el mundo y sonríes.  Todas las chicas me hablan de mi sonrisa que les gusta, dicen que no es normal ser tan feliz y sonreír tan natural en cada foto.  Lo que no entienden es que aunque extraño a mi familia y a mi sobrino mañana cumple un año, estos momentos son de entera felicidad para mí.  Estoy viviendo el tipo de vida que siempre he querido vivir desde mis doce años de edad y sé que es solo el comienzo de la aventura que llaman vida.

     Luego de tan placentero encuentro con la majestuosidad natural, regresamos a Toronto.  El plan era subir al CNT para ver el atardecer pero percatamos que nos tomaría la noche en la fila para comprar boletos.  Decidimos, pues, caminar hasta el puerto y disfrutar el atardecer en el Lago Ontario.  El momento fue mágico, música oriental, tonos violetas y naranjas, la epifanía de Roxy con su cámara (ella no bebió café ese día, de repente descubrió unas funciones de la cámara ese atardecer y tanta emoción y brincos atemorizo a todo el grupo) una vez anocheció vimos un poco de hockey en una pantalla gigante frente al estadio y nos reunimos con todos.  La misión fue tratar de encontrar un lugar para comer juntos.  Nos dimos por vencidos y partí con Conni, Dennis y Lourdes a comer pizza por menos de cinco dólares.  Luego visitamos el bar del hostal bebimos una cerveza y nos fuimos a dormir, pues, era tarde, muy tarde.

     La mañana del domingo ya no quise pan cake!  Luego de un triste cereal visité la CN Tower,  creo que desperdicié el dinero.  En CNT solo se ve la ciudad interminable que desaparece en el horizonte y el lago.  Treinta y tres dólares es demasiado para solo eso que puede haber disfrutado de cualquier otro rascacielos creo que de gratis.  De regreso me separé del grupo con el que compartí todo el día anterior, compré una salchicha vegetariana en un carrito de un inmigrante rumano creo y me dirigí hacia el hostal donde me encontraría con las muchachas para regresar a las Cataratas.  Esta vez la visita fue en la tarde y noche, el panorama es diferente al de la mañana.

     Una vez oscureció escuchamos otro estruendo diferente al de las Cataratas.  Tan hermoso espectáculo natural trajo consigo una mini mina de otro para los hoteles, restaurantes, casinos y museos.  A cinco minutos de las Cataratas se encuentra un “Mini Vegas” trampa de turistas con freaks shows incluido y dulces artesanales hechos en vivo.  Comimos en un restauran, turisteamos a lo pobre y regresamos muy tarde.  El otro grupo, de la minivan negra, se había ido, pues, ellos visitarían Ottawa.  En un principio yo visitaría la capital de Canadá pero le cedí el espacio a Dennis, pues, el me preguntó si podíamos cambiar y yo acepte por considerarlo lo más cercano a un amigo hasta el momento.  Como todo puertorriqueño soy muy cordial, comunicativo y simpático pero no tengo amigos; la desconfianza y el no esperar mucho de nadie nos mantienen sin desilusiones pero con sorpresas esporádicas.

     La noche del domingo dormí con Sam, mi nueva madre.  Lunes en la mañana madrugamos nuevamente, paramos a comprar café y seguimos hasta el muelle.  Compramos un boleto de ferri y nos adentramos en Toronto island.  Ese lugar es tan calmado y perfecto que cambio por completo mi visión de Toronto.  Ahora pienso que Toronto vale la pena.  Primero, para ser una ciudad no está sobrepoblada (Canadá se distingue por eso, mucho espacio poca población); Segundo, es mucho más cálido que Quebec y tercero, Toronto island es un mini paraíso.

     Sin embargo jamás cambiaría la parte francesa de Canadá por la parte anglófona.  En Quebec todo me parece bonito, ordenado y “clásico”.  Sherbrooke es un lugar que me enamoró y Quebec City también, la región de Ontario para nada.  Ahora me espera unas semanas muy ajetreadas.  Ayer presenté una pieza corta en la clase de educación y tengo que entregar un súper informe de la misma, tengo que entregar un diseño de piso para la clase de escenografía, escribir un ensayo comparativo con respecto al periódico “El Mundo” y como ha cambió con el tiempo junto a un informe oral del mismo tema.  Tengo otro examen de francés y los mid-term se acercan mientras me sigo atrasando en mis lecturas.  Con todo y eso hoy iré a un huerto a recolectar manzanas, experiencia totalmente nueva para mi y espero disfrutarla al máximo.                                         

Tuesday, October 4, 2011

De estudiante por el norte... parte 8



Esto fue un Fin de Semana

Ya es cuatro de octubre y apenas estoy recuperando la voz, pero sarna con gusto no pica y si pica no mortifica.  El pasado miércoles gracias a mi gran capacidad y habilidad para procrastinar,  me dormí a las cuatro de la mañana terminando un trabajo para una clase.  El jueves así, muy descarado, sin dormir me fui a celebrar un cumpleaños y presencié la situación más xenofóbica e ignorante en mis veintidós años de vida.
 
Resulta que los RA de la residencia estaban entrados en tragos, cervezas y quien sabe que más, mientras entre todo el estruendo de “froshies” alcoholizados nos preparábamos para salir al Lion’s Pub en Lennoxville.  El grupo multicultural compuesto de vecinos de USA, Sur África, Brasil, Francia, México y Puerto Rico; charlábamos en la habitación de la cumpleañera y fuimos visitados por los RA antes mencionados.  El alcohol padre de conversaciones conflictivas engendró el tema globalización, economía y países sub desarrollados.  ¡Qué desilusión!  La gran ignorancia canadiense capaz de decir que el resto del mundo está en desventaja por no tener grandes llanuras fértiles,  sabiendo nosotros que Canadá es un bloque de hielo casi todo el año.  Escuchar que el mundo está mal por no querer copiar a los países del norte,  sabiendo nosotros que ese es uno de los mayores errores porque no puedes copiar un gobierno de X cultura esperando que sea funcional en Y cultura.  Así sucesivamente hasta escuchar cosas como: “a mí no me importa el resto del mundo”, “si fuera oscurito me entenderías”, “Si lo que quieren es dinero, pues, les mandamos”; en fin comprendí que la ignorancia está presente en todo lugar y más en los que creen que saben.

Luego de ver hasta lágrimas correr y aprender un sonido de las lenguas africanas decidí irme a dormir, nuevamente a las cuatro de la mañana. Ese viernes treinta de septiembre madrugar no era una opción.  Esperar que abrieran el “Dewis” para desayunar y recoger mí merienda fue un momento ensoñado cuasi sonámbulo.  Luego preparé café puertorriqueño para Dennis, que sería mí chofer y salí a tomar mi curso de francés y disfrutar de la música de la Piaf.

Salí media hora antes de la clase para esperar por los muchachos en la estación del bus, donde nos entregarían el auto que habíamos reservado para rentar.  Un Pontiac automático en manos de un alemán que no sabe ni arrancarlo, pues, no es manual y que de casualidad parece a “Justin Bieber”, no inspira confianza.  Dormir en el auto no fue posible.  Un largo, largo viaje pero divertido a su vez nos esperaba ese día.  Canadá es hermoso,  pero no se le compara a la diversidad geográfica de Puerto Rico.  Estas llanuras y panoramas interminables son precisamente interminables y extenuantes al punto de desesperar.  La idea de insignificancia cruzó mi cordura al ver tanta magnificencia prolongada.  Luego de seis horas de viaje vi el mar y hasta este me pareció más grande.  Antes de Tadoussac hay que cruzar el río St Lawrence en ferri, fue muy divertido ver como el camino termina en un ferri y luego continúa al otro lado del río habitado por ballenas.
 
Una vez allí fui a buscar la llave de la habitación.  Que sorpresa ver un cuarto tan rosado y florido para cuatro hombres.  Pavel sirvió una especie de ron francés que para mi sorpresa no es otra cosa que “chichaito” en botella elegante.  Luego de eso mis idiomas cualificaron como fluidos y ni dos minutos luego estaba en una mesa hablando con unas chicas que estudian en Ottawa.  Conocí nuevas personas de Hungría, Suiza, Alemania y España esa noche.  Luego de la peor cena, en la hostelería de al lado, y un paseo con las nuevas amigas, fui rescatado por personas que si “conozco” y nos visitaron unas compañeras para reírse de nuestro cuarto.  En el cuarto reímos hasta media noche solo para percatarnos que dos chicas habían perdido el bus que las llevaría a su hostelería.  Una larga y fría caminata nocturna!  Adiós a mi voz…

Como coordinado la noche anterior, ese sábado madrugamos y nos dispusimos a caminar por Tadoussac.  Vimos un lago justo al lado de mi cuarto, caminamos por el “mercado” y bajamos hasta la hermosa y fría costa.  Luego descubrimos una vereda que me hiso sentir en paz, harmonía y comunión con la naturaleza.  Un hermoso y relajante panorama, una energía y abundancia incomprensible pero admirada para nuestra raza humana.  Pavel, el checo, incluso encontró blue berries que compartió con migo.  Luego de la caminata me dió calor y a Dennis también.  Salí a mi cuarto muy apresurado a dejar mi abrigo, el de Dennis y mi iPod, pues, no quería arriesgarlo en el agua.

De regreso al muelle me encontré totalmente solo, sin hora y con hambre.  A medida pasaron quince minutos una nostalgia y desesperación nublaron mi juicio.  Un gran barco zarpó con jóvenes y el terror de tan largo viaje y no ballenas aguó mis ojos.  De regreso, a sufrir en un banco, con las manos en mis bolsillos, vi a Pavel y Antoine salir de una vereda.  Era muy temprano para zarpar a ver ballenas, de hecho fui el primero en recibir el uniforme, partí en el primer bote y el demente, anormal y muy simpático marinero fue el último en regresar.

En St. Lawrence las temperaturas fueron muy bajas.  El viaje a ver ballenas es la experiencia más fría que he vivido.  No sentía mis pies, de caer al agua moriría de hipotermia y los guantes no servían para calentar mis manos.  Una muchacha muy amable,con la que me comunique en francés todo el tiempo, me prestó un abrigo para que lo utilizara de bufanda pero con todo y el frio espantoso, la experiencia fue hermosa.  Las belugas y otras dos especies de ballenas abundaban en la región, me sentía rodeado de mamíferos gigantes como las “fin whales” segundo animal más grande del mundo.  Pude ver focas y familias de ballenas belugas, aprendí que antes de los tres años de edad las belugas con gris y luego se tornan blancas.  Esas ballenas blancas no migran y en invierno se ven obligadas a romper hielo para poder respirar, tarea que les deja cicatrices.
 
De regreso a tierra firme fue una noche muy placentera.  Aunque no tenía voz y me vi obligado a comer de un plato con carne, siendo vegetariano.  Luego de tan mala comida y en tan pocas cantidades, los muchachos compraron emparedados en el mini mercado.  Antoine encontró la peor sustancia “comestible” en la faz de la Tierra.  Un emparedado de huevo que les provocó querer vomitar.  Varios días luego recordamos el emparedado y no aguantamos la risa.  Especialmente porque de regreso los muchachos compraron otro en otro lugar y se lo regalaron a Antoine.

Como les contaba esa noche fue buena.  Primero discutí un  rato con Natalia, ecuatoriana que sigue todo lo que creo no correcto,  ella es liberalita clásica hija de Locke y conductista Watsoniana.  Nuestras discusiones no tienen fin.  Luego salí afuera como a media noche y estaban cantando con guitarra y maracas y hasta percusión cerca de una fogata.  Que noche tan bohemia aquella y que mucho disfrute con tan diversas personas.  Los músicos, amigos de Italia, Argentina y Quebec tenían un repertorio muy "universal".  Entrados en sus cuarentas con tantas libertades me hicieron ver la vida de otra manera y desear un espíritu libre, aquellos músicos viajeros.
 
Ese domingo, madrugar nuevamente, entregar la habitación y partir a Quebec City.  Que ciudad tan majestuoso.  Ese lugar me enamoró al punto que encontraría un trabajo en un café y viviría allí años sin problema alguno.  Es el tipo de lugar al que aspiramos visitar y permanecer para tener una vida como la de Amélie.  Arte, cafés y arquitectura junto a melodías y la grandeza del viento en total armonía.  El viento, que es mi opuesto, siempre me ha fascinado y lo admiro por no comprender su etérea libertad no planificada.  En las calles soplaba como una tormenta pero todos caminábamos y una felicidad llenó mi cuerpo y mis sentidos.  Tanta belleza, tanta vida y olores florales en esa montaña junto a un río navegable te tienta a dejarlo todo y comenzar de nuevo.

Ya en la tarde, comimos en un pequeño restauran libanés, comida que me gusta y además es económica.  De regreso a la Universidad el camino fue eterno, pues, nos desviamos del “highway” pero llegamos a salvo.  Comimos en “Dewis” esa noche y al otro día seguía sin voz.  En estos momentos me encuentro medicándome con medicina japonesa obsequio de una amiga y planificando este próximo fin de semana.  Ya me invitaron a New York pero no iré, pues, tengo en mente Ottawa, Toronto y las Cataratas del Niágara.    

Wednesday, September 28, 2011

De estudiante por el norte...parte7

Very Natural

     Ya es 27 de septiembre.  En cuatro días se cumplirá un mes de ser foráneo en este país de norte.  Hace dos días la naturaleza me extasió los sentidos y como por arte de magia se tornó se con tonos cálidos.  Solo un niño descubriendo el mundo puede entender lo que me sucede.  Tanta emoción por ver aves llenar el cielo en busca de un lugar mejor; y ver ardillas de diferentes especies jugar y corretear a mí alrededor en un ambiente rojizo no parece ser normal en estos lares.  Así cuando me disponía a visitar el cine local, me encontré con dos compañeras del curso de francés.

      La ventaja de un amigo local en un lugar agradable e interesante es que en cuestión de dos días te tornas en guía turístico de tus compañeros internacionales en su proceso de descubrir Sherbrooke. En el Bus de camino al cine comencé a dialogar con Karen de México, Bruna de Brasil y Dennis de Alemania.  De conocerme bien o haber salido conmigo de paseo sabrás que nunca llegue al cine, al día de hoy dos semanas luego sigo sin visitarle. 

     Este paseo por Sherbrooke fue mi ventana para conocer decenas de personas,  somos dos puertorriqueños en el campus pero la niña boricua solo me dirigió su atención para decirme: “yo soy la otra”.  El placer de compartir tan calmado lugar e improvisar un picnic a las orillas del “lago de las nacionalidades” me permitió sentirme como en mi nuevo hogar.  Al caminar por el bosque cambiante e interactuar con locales y mis nuevos amigos internacionales cualquier remordimiento desaparece y te entregas de lleno a lo que este año inusual tiene para ti.  Tan gratificante fue la experiencia que hasta una versión de Ana Isabel mi madre, qué madre la mía, se apareció y muy chistosamente se ofreció a tirarnos una foto.  Observarle interactuar con todos y todo me recordó mis raíces borincanas la alegría de mi gente y ese no sé qué que enamora a cualquier humano de nuestra cultura borincana.  De ese día en adelante, nuevamente soy sociable, activo y joven parlante.

     La rigurosidad académica es admirable y mi habilidad para procrastinar no tiene límites.  Según mis cálculos de seguir procrastinando tendré un octubre no muy agradable.  El viernes pasado perdí la oportunidad de ver a una de mis bandas favoritas, junto  a 100 000 personas, ARCADE FIRE en su concierto gratuito para su ciudad natal Montreal.  Mientras cien mil jóvenes se preparaban para tener un momento inolvidable yo me preparé para mi primer examen y obtuve 98%.  Es la primera ocasión que una calificación tan buena me deja un sabor agridulce.
                
     Otro momento agridulce es compartir con niños europeos y ver como hablan tan fluidamente tres idiomas estando tan avanzados en su cuarta o quinta lengua.  He estado en contacto con cinco lenguas en mi vida. A mis 22 años sé que puedo comunicarme en inglés, comprendo francés académico y tengo prometedoras habilidades de comunicación (cuando entro al mundo cotidiano mi comprensión “académica” no me permite comprender como quisiera).  El italiano y el portugués son lenguas que comprendo con alguna facilidad gracias a cursos esporádicos pero me es difícil cualquier intento de comunicación.  Luego reflexiono respecto a la educación de Puerto Rico y de nuestra visión totalmente dirigida a tan depresiva nación estadounidense negándonos la oportunidad de derogar fronteras idiomáticas y lanzarnos al mundo.

     Con estas nuevas personas en mi vida, creo que nunca seré igual.  Ahora siento poseer una cosmovisión más humanista y plural.  Pronostico muchas visitas a mi Isla y muchos viajes a todos los continentes por mi parte.  Fue la semana pasada que acompañe a Gabriel para comenzarse un  tatuaje y casi lloro al ver un coquí tatuado en su brazo, es el yo no sé qué de Puerto Rico.  Ese día recibí mi “magicJack” aparato que me permite comunicarme vía telefónica con mis familiares y amigos. Fue bueno escuchar sus voces.  Luego de una sesión de clarividencia con mi Tía Lucy y unas palabras con mis padres y hermanos la vida parece no dejar de sonreír.  Más aun, luego de haber recibido una caja con café de Puerto Rico obsequio de David mi mejor amigo en la isla. 
     
     El “Dewies Hall” es el punto de encuentro y cada noche conocer alguien de algún país interesante es normal.  Cenar y aprender idiomas es una actividad recurrente que no deja de fascinarme.  Una noche presencie una muy interesante discusión entre una francesa y una quebequense acerca de su lengua, el otro día discutimos sobre el español con representantes de 6 países hispanos parlantes.  Sesiones de frases idiomáticas y conocimiento general de culturas diversas, es una eterna y divertida conversación.

     El lunes pasado anduve con Gabriel y Bruna al “Lions Pub” y disfrutamos de una jarra de cerveza artesanal.  Un dato peculiar es el agradecimiento de la cultura china, uno de los días de camino a Sherbrooke con unas amigas ayude a un "chinito" perdido a encontrar su ruta hasta el centro comercial y de regreso, ahora donde quiera que me ve me saluda con mucha alegría.  Gabriel "acecinará" a un chino esta semana, pues, debe hacer un trabajo con uno y este no aparece… esa fue la razón para ir al pub ese lunes.

El día de hoy planificaba con Pavel, Dennis y Antoine un viaje hasta Tadoussac para ver ballenas. Rentaremos un carro, reservaré un cuarto en una hostelería, saldremos viernes al medio día veremos ballenas sábado y domingo es día de Quebec city.  Estoy súper emocionado y espero que el viaje sea todo un éxito para eso trabajamos en equipo un francés, un checo, un alemán y este boricua de estudiante por el norte.  

Thursday, September 15, 2011

De estudiante por el norte...parte 6


El Sueño

Luego de un patrón irregular, mucha comida y quedarse dormido en la tarde, sucedió.  Que llego de forma imprecisa con alguien que no recuerdo luego de la misa y entro a la casa que me era y me seguirá siendo tan familiar.  En estos precisos momentos me encuentro llorando a la 1:13 de la mañana, mientras escribo.  Una vez dentro corro con la emoción de un niño a ver a su familiar favorito.  Allí la encuentro, regia y con la sonrisa que solo el amor puede provocar en alguien me mira con ojos llenos de alegría.  Ella vestía un traje azul, como de la realeza, recuerdo que en el lado de los botones justo en el pecho se podía ver dorado.  Tanta hermosura y felicidad me deslumbró, comencé a hablar con ella.  Bendición, a lo que ella me responde solo diciendo mi nombre – Carly!.  Me preguntó que como me iba acá en la universidad, que si me acostumbraba y que me cuidara.  Me acarició el cabello y me dijo que me quería.

En esos momentos llegó tía Merie, entra en la casa y va directo al cuarto. Al verme me pregunta por Mami, a esto le contesto que llegaba ya mismo.  Tía Merie comienza a hablar con ella, preguntándole cosas como: ¿estás bien?  Ella totalmente saludable le contesta todas las preguntas.  En ese momento ocurre algo extraño, pues, Tía Merie parece no atender  a las contestaciones.  Salimos Tía Merie y yo y nos sentamos en la sala.  Vemos a Mami y a Papa bajar la cuesta; Mami entra.  Están bien, preguntó, que bueno que estén aquí después de todo.

  Dentro del sueño comienzo a llorar, y en este momento continúo llorando.  Gracias al comentario de Mami pude recordar que mi Tía Fidela ha muerto.  La conversación de Tía Merie no fue una normal, pues, Tía solo lanzaba preguntas al aire mientras yo era el único capaz de ver a mi Tía Fidela llena de vida, saludable y con una hermosura sin precedentes.  Soñando, le cuento a Tía Merie todo lo pasado por lo cual lloramos juntos mientras Mami recogía habichuelas blancas y gandules.

  Fuera bajo el árbol de flamboyán, veo a Mami y veo como el llano está lleno de becerritos.  En el fogón pude observar nuevamente a Fidela y como con una sonrisa se despide de mi, mientras su cuerpo de etérea en luz.  En un instante siento pavor, pues, estaba a punto de ser corrido por una novilla y entré a la casa.  Justo al entrar a la casa, despierto en Quebec al patear la pared de mí hospedaje.

Las lágrimas bajan por mi rostro en especial por haber sido visitado en sueño por la mitad de mi figura maternal.  Mi Fidela murió este año luego de un cáncer que consumió su cuerpo poco a poco, pero nunca su espíritu que aun continua amándonos.  Desde su muerte, siempre he sentido la culpa de no haber estado tan presente en el final de su vida por mis estudios, hoy dentro de este sueño comprendí que estoy perdonado y no tengo de que preocuparme.  Ella siempre ha estado muy orgullosa de mi y yo siempre la vi como una madre a la que amo hasta en el misterio de la muerte.   


De estudiante por el norte... parte 5


Sherbrookeando!

Mi relación con Mac ha mejorado, no que fuera mala en ningún momento, pero, respetamos los espacios y dialogamos de vez en cuando.  Como dije anteriormente es un buen muchacho.  En la semana me encontré con Gabriel y estudiamos juntos un rato, además conocí una amiga del que me inspiró, la muy loca dejo sus estudios por un tiempo para mudarse a México con tal de aprender español; quiero ser como ella cuando sea grande!  Entregue una documentación y firme unos papeles en la oficina de intercambio y la de admisiones.  Comí con Gabriel que nunca había visto el comedor, pues, es un servicio exclusivo para los que viven en el campus y sus invitados.  Mis dibujos han ido mejorando, he terminado como cuatro dibujos desde que estoy en la universidad.  Francis el RA, una especie de encargado del piso tres del edificio donde resido,  quedó encantado con mi arte y con mucho entusiasmo me motivo a publicar algo.

Bueno el día de hoy no tengo clases, el Profesor de Drama canceló el curso.  Me levanté, desayuné y me fui directo a la estación de Bus a comenzar mi día en Sherbrooke.  Caminé por el centro, vi el paisaje y me fije con detalle en el lugar, tenía toda la mañana para observar.  Luego caminé hasta el Musée des beaux-arts de Sherbrooke.  En ese museo vi por vez primera lo que se conoce como el Arte Naïf y lo amo ya que le saca una sonrisa a cualquiera con sus colores y formas alegres.  Mi boca parecía estar perpetuamente abierta mientras observaba las esculturas del artista canadiense Joe Fafard, su trabajo es hermoso y sumamente complicado para hacer.

  Luego vi una sala completa dedicada al Impresionismo, vi cuadros muy importantes que sé que he discutido en clases y que aun no recuerdo los detalles (mi memoria me hace esas jugadas), amo el impresionismo por ser el principio del arte moderno luego de la invención de la cámara.  Ahora tenemos más libertad como artistas, pues, no es solo documentar.  Disfrute muchísimo de otro artista llamado Frederick Simpson Coburn y todo el espacio permanente dedicado a el, su arte es dulce y pacífico. 

Lo más importante de la visita al museo, claro está además de disfrutar del arte, fue el francés, en Sherbrooke se habla francés y así lo hice.  Dialogue de forma coherente con la encargada del museo y nos entendimos mutuamente en esa lengua. Se esa misma manera leí en francés y hasta pensé en francés.

Seguí mi camino, cruce un puente peatonal sobre una cascada y encontré el Musée de la nature et des sciences.  En ese lugar hablé mucho más con la muchacha de la recepción.  Luego subí a ver la exposición de las estaciones y la vida silvestre de la región.  Parecía un niño disfrutando de los sonidos y los animales disecados mientras aprendía de la diversidad del hábitat y sus cambios en estaciones.  Una vez terminada con esa atracción baje como me dijo la recepcionista a esperar por otro espectáculo, ahora vería la formación geográfica de la región.

  Wow! Esas cosas deberían hacerlas en Puerto Rico.  Una mesa interactiva (como las pizarras digitales) seis pantallas y efectos especiales.  Una gran experiencia educativa en la que se incluían los sentidos.  Cuando estaba en el periodo glacial la temperatura bajo tanto, niebla salió de debajo de la mesa y comenzó a nevar en la sala.  De esa misma forma hubo temblores, explosiones volcánicas y lluvia; amé la  experiencia aunque el video no fue comprensible en su totalidad por no dominar tan bien el francés a tanta velocidad, pude entender gran parte de lo dicho, además compartí con madres y sus niños mientras ocurría todo.

  Luego de esas atracciones una caminata, ver la Basilique St-Michel que para mi sorpresa y desilusión se encontraba cerrada y apreciar unos murales que se encuentran casualmente en la ciudad.  Más tarde fui a una librería, ese lugar es tan hermoso, le explique al dueño que quería practicar el francés, que si me podía recomendar una lectura no tan avanzada que funcione como práctica.  Ahora tengo una pequeña novela de Bryan Perro que según parece es la primera de una serie de doce libros titulados Amos Daragon, esto es un libro de ficción para niños y mi nueva herramienta de estudios.  Caminando por ahí me encontré una tienda de artículos para artistas de como cinco niveles y me compre unos lápices de colorear sin madera, son totalmente color al estilo crayón pero del tamaño de un lápiz y del mismo material, antes de irme compraré como tres cajas ya que si me conoces bien sabes que dibujar es lo mío. 

De regreso a BU me encontré con Gabriel que acababa de salir del trabajo y tenía clases hasta muy tarde, lo invite a comer.  Al muy maldito le pedí que me llenara una taza de cottage cheese y lo hizo literalmente.  Tuve que votar casi una libra o más de queso pero fue muy divertido el relajo.  Luego me fui a mi apartamento y por haber comido tanto y anteriormente caminado tanto, me quede dormido.