Friday, October 14, 2011

De estudiante por el norte... parte 9


El Rapto

     La semana de clases transcurrió y me enteré por un grupo en Facebook que estaban planificando un viaje a Toronto, las Cataratas y Ottawa.  En Canadá el Día de Acción de Gracias es celebrado el primer fin de semana de octubre, por lo cual, fue un fin de semana largo.  Bruna una buena amiga me invitó personalmente al viaje, pues, necesitaban alguien para completar el grupo.  Nos reunimos en Dewies una noche luego de tomar el segundo examen de francés, el desorden desastroso que se formó me tentó a no querer ir.  En vez de retirarme solo informe que lo que decidieran, me dejaran saber ya que yo no presentaba ningún problema.  El punto es que quería dar un paseo y así fuera a las Cataratas del Niágara o a danzar frente a un grifo soltando agua fría, iría.

     El viernes 7 de octubre llegó y esa tarde saldríamos camino a Toronto.  En la mañana tomé mis tres horas de francés, desayuné, recogí mis “motetes”, busque mi lonchera de almuerzo en Dewies y me reuní con el grupo a esperar.  Catorce personas no es cosa fácil, en especial si no hay un coordinador o un “líder”.  Saldríamos en dos autos familiares, minivan, a las dos de la tarde.  Terminamos partiendo a las tres y media, para la cultura puertorriqueña eso ha de ser totalmente normal, aquí si se dice a las en punto hay que estar cinco minutos antes, de lo contrario se puede apreciar el desespero cuasi coraje o coraje cuasi ira de las personas.
 
     En la minivan negra se acomodaron cuatro alemanes, un francés, una española y una mexicana.  En la negra nos acomodamos una brasileira, una belga, una alemana, una estadounidense, una sudafricana, una francesa y yo entre todas las mujeres.  El viaje fue extenuante, como no salimos a tiempo el tránsito de Montreal fue un obstáculo que agrego dos horas adicionales a un viaje de ocho horas.  De camino en el vehículo familiar fue muy gracioso ya que nos hicimos pasar por hijos de Sam, ahora sigo haciéndolo y es muy gracioso.  En diez horas nos detuvimos dos veces para usar el baño una y la otra para comprar combustible.  Con esta información podrán pronosticar el estado de mis piernas y trasero dolorido luego de todo un día en la minivan.

     Con mucha hambre, a la una y pico de la mañana nos perdimos en Toronto.  El plan era encontrar el edificio donde vive una tía de Bruna, pues, Bruna pasaría el fin de semana con su familia.  ¡Que muchas veces vi los mismos lares esa noche!  No debe sorprender la decisión colectiva de odiar a Bruna.  Luego de encontrada la familia y salido de Bruna, que luego descubrimos que es imposible odiarla, no teníamos idea de cómo encontrar el hostal donde permaneceríamos tres noches por setenta y cinco dólares.  Luego de pasar mil veces por la misma vía entramos al centro de la ciudad.

     Toronto es el Nueva York de Canadá.  No me gustan las ciudades modernas pero me es interesante visitarles.  Muy cálido estaba el ambiente y fue muy gracioso ver tanta pero tanta actividad a las tres de la mañana.  Parecía la suma de siete avenidas universidad de Rio Piedras los jueves en las noches.  Fue muy jocoso ver mujeres muy ebrias, casi desnudas y en tacos con los que ya no podían caminar.  El fenómeno es comparable con una pasarela de moda de la MDA.  Así me encontraba frente a un McDonald a las tres y veintiocho de la mañana mirando ahora la CN tower entre los edificios.

     El hostal apestaba a pies descompuestos pero me pareció agradable, económico y cómodo.  Esa noche dormí con Conni, Lourdes y Dennis en la habitación 309.  En la mañana luego de un pan cake con sabor a jabón decidí cambiar de minivan.  El grupo con el que viaje al día anterior se dispuso a visitar el barrio chino y otros mercados, el visitar mercados no me interesa para nada.  Así que partí a ver las Cataratas del Niágara con Gilles, Lourdes, Dennis, Roxy y Conni.  Con ellos desfruté muchísimo y las Cataratas son hermosas en especial si tomas el barco que te acerca a ellas.  El sentir tanta energía y frescura te llena de una emoción y felicidad que te hace ser niño por un instante, olvidas el mundo y sonríes.  Todas las chicas me hablan de mi sonrisa que les gusta, dicen que no es normal ser tan feliz y sonreír tan natural en cada foto.  Lo que no entienden es que aunque extraño a mi familia y a mi sobrino mañana cumple un año, estos momentos son de entera felicidad para mí.  Estoy viviendo el tipo de vida que siempre he querido vivir desde mis doce años de edad y sé que es solo el comienzo de la aventura que llaman vida.

     Luego de tan placentero encuentro con la majestuosidad natural, regresamos a Toronto.  El plan era subir al CNT para ver el atardecer pero percatamos que nos tomaría la noche en la fila para comprar boletos.  Decidimos, pues, caminar hasta el puerto y disfrutar el atardecer en el Lago Ontario.  El momento fue mágico, música oriental, tonos violetas y naranjas, la epifanía de Roxy con su cámara (ella no bebió café ese día, de repente descubrió unas funciones de la cámara ese atardecer y tanta emoción y brincos atemorizo a todo el grupo) una vez anocheció vimos un poco de hockey en una pantalla gigante frente al estadio y nos reunimos con todos.  La misión fue tratar de encontrar un lugar para comer juntos.  Nos dimos por vencidos y partí con Conni, Dennis y Lourdes a comer pizza por menos de cinco dólares.  Luego visitamos el bar del hostal bebimos una cerveza y nos fuimos a dormir, pues, era tarde, muy tarde.

     La mañana del domingo ya no quise pan cake!  Luego de un triste cereal visité la CN Tower,  creo que desperdicié el dinero.  En CNT solo se ve la ciudad interminable que desaparece en el horizonte y el lago.  Treinta y tres dólares es demasiado para solo eso que puede haber disfrutado de cualquier otro rascacielos creo que de gratis.  De regreso me separé del grupo con el que compartí todo el día anterior, compré una salchicha vegetariana en un carrito de un inmigrante rumano creo y me dirigí hacia el hostal donde me encontraría con las muchachas para regresar a las Cataratas.  Esta vez la visita fue en la tarde y noche, el panorama es diferente al de la mañana.

     Una vez oscureció escuchamos otro estruendo diferente al de las Cataratas.  Tan hermoso espectáculo natural trajo consigo una mini mina de otro para los hoteles, restaurantes, casinos y museos.  A cinco minutos de las Cataratas se encuentra un “Mini Vegas” trampa de turistas con freaks shows incluido y dulces artesanales hechos en vivo.  Comimos en un restauran, turisteamos a lo pobre y regresamos muy tarde.  El otro grupo, de la minivan negra, se había ido, pues, ellos visitarían Ottawa.  En un principio yo visitaría la capital de Canadá pero le cedí el espacio a Dennis, pues, el me preguntó si podíamos cambiar y yo acepte por considerarlo lo más cercano a un amigo hasta el momento.  Como todo puertorriqueño soy muy cordial, comunicativo y simpático pero no tengo amigos; la desconfianza y el no esperar mucho de nadie nos mantienen sin desilusiones pero con sorpresas esporádicas.

     La noche del domingo dormí con Sam, mi nueva madre.  Lunes en la mañana madrugamos nuevamente, paramos a comprar café y seguimos hasta el muelle.  Compramos un boleto de ferri y nos adentramos en Toronto island.  Ese lugar es tan calmado y perfecto que cambio por completo mi visión de Toronto.  Ahora pienso que Toronto vale la pena.  Primero, para ser una ciudad no está sobrepoblada (Canadá se distingue por eso, mucho espacio poca población); Segundo, es mucho más cálido que Quebec y tercero, Toronto island es un mini paraíso.

     Sin embargo jamás cambiaría la parte francesa de Canadá por la parte anglófona.  En Quebec todo me parece bonito, ordenado y “clásico”.  Sherbrooke es un lugar que me enamoró y Quebec City también, la región de Ontario para nada.  Ahora me espera unas semanas muy ajetreadas.  Ayer presenté una pieza corta en la clase de educación y tengo que entregar un súper informe de la misma, tengo que entregar un diseño de piso para la clase de escenografía, escribir un ensayo comparativo con respecto al periódico “El Mundo” y como ha cambió con el tiempo junto a un informe oral del mismo tema.  Tengo otro examen de francés y los mid-term se acercan mientras me sigo atrasando en mis lecturas.  Con todo y eso hoy iré a un huerto a recolectar manzanas, experiencia totalmente nueva para mi y espero disfrutarla al máximo.                                         

1 comment:

  1. Todavia me acuerdo de tu sonrisa como si estuvieses aqui. Estoy totalmente de acuerdo con las muchachas, siempre sonries. Pero con lo que no estoy de acuerdo es sobre el hecho de que sonreir mucho no sea normal. Yo tambien sonrio ante todo, es triste que las personas han olvidado como sonreir como niño, ser feliz y sin temor a nada. Lo que no es normal es estar mucho tiempo serio. Con cada entrada de tu blog me convences mas de querer visitar a Canada algun dia. Disfruta de la recolecta de manzanas, es una experiencia unica. Sigue sonriendo, disfrutando, aprendiendo, valorando y cultivando experiencias para nosotros.

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