Little
Boxes, Halo, Halo ¿Ahora Qué?
Este es
mi tercer día en el estado de New Jersey en los Estados Unidos de América. Luz y Gordirio han demostrado ser más familia
que la familia. Sigo sin creer el tipo
de familia que tengo y la desilusión colmó mi corazón en desilusiones que no
deberían existir. Mi problema es pensar
que todo el mundo es tan atento y considerado como yo. En mi caso es común ofrecerle mi casa hasta
extraños descalzos, apestosos y de diferente trasfondo cultural e
idiomático. Bueno, nada más con el tema
solo digamos que por mi familia casi duermo en las calles y no, no estoy aquí
de vacaciones, esta es mi única opción.
La
última semana en Sherbrooke fue una de tristeza y melancolía. Fueron partiendo uno a uno los seres que
ahora llamo amigos. Tratamos de
compartir y disfrutar el mayor tiempo posible pero no fue suficiente. Ahora parte de mi corazón se encuentra en
Ecuador, Australia, Brasil, Alemania, Sur África y México. Espero encontrarles en los inciertos de la
vida y los ilógicos arrebatos del destino que trastornan mi “cordura”. En estos días traté de razonar el porqué y
qué carajos hago en Quebec, el porqué soy vegetariano y por qué me aterra tanto
las relaciones amorosas al nivel de privarme por completo de sentimientos y
oportunidades. Ser un espíritu libre
implica problemas y luchas, pues, en este mundo no existe la libertad.
Hace una
semana visité el hogar Racicot en la capital de Canada. La clase media alta me parece una ridiculez. No debemos permitir ser puestos en cajitas y
sufrir el no ser lo que queremos ser por ser como “debemos” ser. Ahora entiendo porqué estudia Mac y porqué
administración de empresas. Me sentí
cómodo y bien pero a sabiendas de que aquel mundo es de apariencias y extrañe
inmensamente la realidad de mi hogar en Puerto Rico, la sinceridad y
espontaneidad de mi madre y el “sin cojones me tiene” de mi hermano.
Ese
viernes fue la primera vez que realmente compartí con mi roomate. Fue interesante visitar el centro de Ottawa y
mucho más ver una protesta y marcha del pueblo del Congo pidiendo intervención
de Canada y EU en su país. Ya tengo una
billetera nueva y muy útil debo decir.
Esa noche terminé de paseo con los niños de los suburbios y vi el peor
espectáculo imaginable en una escuela superior de la región. Sigo pensando que soy realmente de otro mundo
y doy gracias a Dios por el doble discurso de mi Madre, que siendo interesada
les enseño a sus hijos varones a no serlo.
La
mañana del sábado comenzó una aventura.
La Madre de Mac despertó temprano para llevarme a la estación de
autobús. Antes del Sol asomarse ese día,
media hora de camino había recorrido hacia Montreal. La estación de Montreal había sido remodelada
lo que me hizo dudar de adonde había llegado.
A bordo de otro autobús seguí mi camino a Sherbrooke. La cultura de Quebec es tan fascinante que en
los viajes de autobús nadie habla con nadie, el autobús en un templo de
reflexión rodante.
En la
estación de Sherbrooke un café me sirvió de desayuno balanceado. Esperé cuarenta minutos, el alemán y el
marroquí se perdieron en el pueblo donde llevamos viviendo cuatro meses; justo
al punto de sangrar por la nariz les vi caminar hacia mí. Luego de llegar hasta el coche salimos en
busca de la española. Cruzamos la
frontera y como predije sin saber que sería tan pronto regresé a Boston.
Cuando
me dirigía a Ottawa el punto máximo de la ruta fue ver una lechuza atrapar un
ratón por la autopista, de camino a Boston fue discutir acerca de mi país con
el “Moro”. Es tan difícil explicar que
no somos libres pero algunos creen que si y que por más gringo que sea mi
pasaporte no soy Estadounidense… El mundo
no sabe de nosotros a nivel político y luego de todo explicado les parece
ilógico, pues, claro está eso es ilógico.
La
trasportación pública en Boston me pareció impresionante, útil y práctica. Con los tres la pasé muy bien aunque un poco
apartado. El día del lunes fui el
copiloto por mi increíble sentido de orientación que incluso me sorprende a
mí. En la tarde nos dirigí hacia la
estación de autobuses en Boston y luego de una fría despedida pague un autobús
hacia Nueva York.
Bienvenido
sea el caos. Primero que mucho ruido
hacen los estadounidenses, segundo cual es el punto de detenerse a comer en
Mcdonals a mitad de camino y tercero mi iPod quedó sin energía. En él tenía los mapas para moverme hasta
Paterson en New Jersey donde los amigos me brindarían un hogar. Perdido de noche con un gran equipaje y en la
ciudad de las ciudades fue aunque fascinante, intimidante y terminé
exhausto. Traté de encontrar un lugar para
cargar el iPod y comunicarme pero debido a la hora no fue posible. Termine pagándome un cuarto de hotel y
disfrutando una noche como no lo había hecho en mucho tiempo, ya estoy harto de
no tener un espacio propio.
Al
siguiente día Gordirio llegó en la mañana y me recogió y desde entonces siento
la alegría de estar en un ambiente familiar y con personas que me recuerdan mis
días en Torrecillas de mi pueblito Morovis.
Mi amore me asuste mucho cuando recibí aquel mensaje pero todo
ReplyDeleteSea parte de la aventura te quiero mucho brokolito
:/ Lamentablemente, muchas personas no saben nada de su propio pais y mucho menos van a saber sobre otros lugares ajeno a su burbuja personal. Solo hay que ver en Youtube el video que se llama "Americans are not stupid" para abochornarse.
ReplyDeleteEspero que todo mejore por alla!! :)